The Discovery [Recomendaciones para Semana Santa]


The Discovery [Recomendaciones para Semana Santa]

The Discovery, el drama de ciencia ficción de Netflix, es de ese tipo de películas que opera bajo la lógica del “qué pasaría si”. En este caso la pregunta es ¿qué pasaría si la ciencia pudiera probar la existencia de la vida después de la muerte? La respuesta que nos provee Charlie McDowell aquí, es bastante oscura.

 

Todo comienza con una entrevista a Thomas Harber (Robert Redford), el autor de la investigación que probó, meses atrás, la existencia de otro plano de realidad. Pero el júbilo esperable por tamaña hazaña científica está lejos de establecer el ánimo de la periodista que, en cambio, lo increpa a propósito de la ola de suicidios que sucedió al anuncio de su descubrimiento. Aparentemente, tentados por la posibilidad de remediar sus errores y acabar con el dolor, millones de personas decidieron apretar reset.

Pero el descubrimiento en cuestión no acaba allí, la llegada del hijo mayor de Harber, Will (Jason Segel), marca un nuevo viaje de reconciliación con su padre y con las culpas pasadas. The Discovery es una historia de amor y de pérdida, o mejor, de desencuentros. El problema no es la posibilidad de remediar los errores sino que dicha realidad es irreconciliable con aquella que habitamos. Porque al final, el dolor nos define tanto o más que nuestras acciones y si logramos detenerlo antes que nos ocurra, seríamos personas distintas.

Robert Redford en The Discovery
Robert Redford como Thomas Harber

Mucho se ha teorizado sobre la fuerza creativa que implica nuestra propia mortalidad, por lo mismo, siempre es interesante teorizar sobre qué pasaría si la perdemos. En este sentido The Discovery tiene ese toque de especulación sobre cual es la esencia humana, y la posibilidad que la ciencia la afecte que también encontramos en películas como Ghost in the Shell. Pero ese tono visual frío y fantasmagórico, sumado a la importancia central del drama humano la acerca más a producciones “indies” como I, origins.

Al final, aunque no compartamos todos el mismo credo, un fin de semana larga es siempre una buena oportunidad para replantearnos algunas cosas. Y qué mejor que pensar en el valor del arrepentimiento, de los conflictos no confesados y de las heridas abiertas. Todo lo cual convierte a The Discovery en una película más que recomendada para maratonear desde la casa.