Unsane: La Pérdida de la Realidad Objetiva


Unsane: La Pérdida de la Realidad Objetiva

Unsane, uno de los estrenos más interesantes del año y  que por supuesto, no se asoma por nuestra cartelera local. Steven Soderbergh dirige a Claire Foy a través de una pesadilla que mezcla hospitales psiquiátricos, acosadores y la pérdida de referente en un contexto en que las nuevas tecnologías redefinen constantemente los hechos. Una suerte de thriller de venganza revertido por la falta de una realidad objetiva que nos permita juzgar la veracidad de la experiencia de su protagonista.

Sawyer (Foy) llega a una clínica psiquiátrica por lo que se supone es una evaluación de rutina exigida en su trabajo, pero el exceso de sarcasmo y su generoso seguro médico le juegan en contra y termina internada por una semana. Al encierro involuntario se suma la aparición de su acosador, que consigue trabajo entregando medicamentos a la espera de ganar su afecto definitivamente.

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A pesar de su visualidad poco común, la película fue grabada completamente en un IPhone 7 Plus, Unsane está compuesta de momentos más bien comunes dentro del género: una protagonista a la que nadie le cree y que debe probar su propia fortaleza al enfrentarse sola al monstruo con habilidades prácticamente superhumanas que no se detendrá hasta obtener lo que quiere. Pero es justamente la perspectiva del teléfono la que le suma tensión, al remitirnos a nuestra propia experiencia de realidad e intimidad mediadas por el mismo tipo de pantalla.

Esta primera incursión de Soderbergh  con el terror funciona en la medida en que la familiaridad de su visualidad nos permite extrapolar la desesperación de Sawyer a la nuestra, a esa sensación de toxicidad, alienación y hostilidad constante que nos deja nuestra interacción a través de redes sociales. Junto a la incertidumbre que nos dejan, ese no saber nunca quién es realmente el otro, y por extensión, estar siempre en tensión con la imagen que construímos de nosotros mismos. Al final, Unsane es una acertada exploración de la identidad en los tiempo de los avatares.