Hereditary – El Legado del Diablo

Uno puede decir, en especial si uno es en realidad una y ha vivido en carne propias las vicisitudes de la relación madre e hija, que Bergman ya fue capaz de captar todo el horror que cohabita dicha relación sin siquiera tener que recurrir al género de películas de terror. Pero en Hereditary Ari Aster va un poquito más allá y consigue lo que me atrevería a decir es una síntesis ideal entre  las desgarradoras reclamaciones de, Autumn Sotana y la paranoia desestabilizante de Rosemar´s Baby.

Un esfuerzo no menor considerando que se trata de su primer largometraje. Y Hereditary llega a dar vigor a un desgastado formato, aunque en su premisa no se aleje demasiado de esos lugares comunes que tanto han perjudicado al género. Porque todos los hitos obligados del cine de terror están aquí: la casa “embrujada”, la familia inestable, incluso las viejas instituciones satánicas. Sin embargo, ninguna recibe el tratamiento efectista al que a estamos tan acostumbrados.

En vez de explotar la simpleza del poder de lo sobrenatural, Aster decide enfocarse en ofrecer una atmósfera sofocante, haciéndonos sentir como los pequeños muñecos que Annie (Toni Collette) esculpe neuróticamente en su taller. Porque mucho antes de volverse aterradora,  Hereditary se siente insoportable. Es la falta de aire entre lo no-dicho que acosa a sus protagonistas, y que nos obliga a revisar nuestras propias tensiones familiares, lo que nos mantiene tan al borde de la butaca. El pánico inmanente a la maternidad, a ese amor que asusta y que tememos no nos deje respirar. A la devoción que nos reclama, la co-dependencia que a menudo desarrolla.

hereditary - el legado del diablo

En fin, Hereditary logra transmitir el terror de sentirse vulnerables en el propio hogar. Ese lugar conquistado ya por David Lynch, especialmente en Twin Peaks. Y que no sería posible sin el magnetismo de la interpretación de Toni Collette, que acierta cada matiz de esta cuasi Medea. En años en que la cartelera es cada vez más mediocre se agradece doblemente la presencia de títulos como este cuya última lección es que no hay que perder la esperanza.

Hereditary (El Legado del Diablo) llega a nuestros cines el 6 de Junio.