Lo Mejor de La 5° Temporada de House of Cards


Lo Mejor de La 5° Temporada de House of Cards

Durante esta quinta temporada, House of Cards tuvo que reponerse a dos grandes golpes: la salida de Beau Willimon, que abandonó la serie después de cuatro años como showrunner, y la presidencia de Trump. Lo primero instaló dudas sobre la consistencia en la calidad de la serie, pero lo segundo supone todo un desafío a cualquier representación sobre la política en la Casa Blanca que se intente hacer.

Después de visionar los últimos trece episodios, es justo decir que House of Cards se repuso con dignidad a este primer golpe, con una temporada enfocada principalmente en los Underwood, y en su lucha para permanecer en la cúpula de poder en la que están. Sin embargo, aunque la política del terror que ya anunciaba la pareja al final de la cuarta temporada es un correlato de la campaña presidencial del actual líder de Estados Unidos, la serie tendría que abandonar su vocación realista y entrar en una sensibilidad tipo Twin Peaks para representar con rigor el escenario político actual.

House of Cards - Claire y Frank

Dicho esto, aquí algunos de nuestros momentos favoritos:

¿Dónde reside el Poder?

Quizá sea porque la ambición de Frank y Claire nunca ha estado en incrementar sus riquezas sino en ascender en la jerarquía de quiénes toman las decisiones, pero hasta ahora la clase empresarial norteamericana sólo ha sido representada sólo de forma tangencial.

Pero después de arribar a lo más alto de sus aspiraciones, Frank comienza a percatarse de que el poder político es más bien nominal. Una de nuestras aristas favoritas es entonces, el viaje del presidente a los Campos Elíseos, esta suerte de ritual profano perpetuado por los verdaderos líderes de la primera economía del mundo. Un fin de semana entre hombres privilegiados quienes debaten sobre las legislaciones importantes, entre copas.

House of Cards- Frank

La aparente liviandad con que estos controladores anónimos discuten el futuro del mundo fascina y perturba a Underwood. Es una de las pocas veces que lo vemos fuera de su elemento, y nos permite ver qué tan ingenioso puede llegar a ser. Marca también un terreno en el que siente que puede volver a tomar las riendas y el control de la situación, al contrario de lo que pasa con su situación política considerando que la marca Underwood está cada vez más relacionada con la aprobación y el apoyo que recibe Claire. Lo que nos lleva al segundo punto.

Claire

Si tuviéramos que describir a Frank con pocos adjetivos, no sería un ejercicio demasiado complicado: inteligente, pragmático, ambicioso, neurótico y vanidoso. Pero cuando se trata de Claire, las definiciones exactas se sienten un poco más incómodas.

Durante las primeras temporadas la vimos con el alma gemela de Frank y sabíamos que era capaz de más o menos el mismo nivel de crueldad que su esposo. La cuarta temporada ha sido hasta ahora la más reveladora sobre su naturaleza, dejándonos entrever un poco de su emocionalidad, de sus ansias por emanciparse de la marca Underwood, su frustración por tener que pagar por los errores evitables de Frank y su propia ambición. Pero ¿qué es lo que en el fondo quiere?

House of Cards- Claire

Ser la primera mujer presidenta debe estar en su top 5, indudablemente, pero hay algo sobre la inexpugnable interpretación de Robin Wright que nos hace sentir que hay algo dentro de ella a lo que no tenemos acceso.

El final de esta quinta temporada marca el paso hacia esa independencia. Una en la que Claire ya no confía en su esposo para ser el narrador oficial de su historia. Un giro esperable pero no por eso menos interesante.

Cambio de jugadores

¿Se acuerdan cuando el terror de House of Cards lo provocaba no saber dónde terminaba la ficción y empezaba la realidad? Bueno, con una realidad que ha superado con creces la capacidad representacional de las series de TV es difícil regresar a ese tipo de suspenso. Y aunque Frank continúa haciendo lo suyo por llamar a las cosas por su nombre; por decirle “guerra” a la ocupación de otros territorios, y “golpe militar” al boicot político de líderes de las FFAA, la tensión se traslada hacia quienes recién comenzamos a conocer.

Mark Usher (Campbell Scott) y Jane Davis (Patricia Clarkson) aparecen como dos figuras claves para la consolidación del poder de los Underwood pero también, como sus amenazas directas. Y al final de esta nueva temporada continúa la promesa de ruina que -ya viene siendo hora- debería caer sobre nuestros carismáticos pero moralmente reprochables protagonistas. Además, junto con Clarkson, las interpretaciones de Robin Wright, Kevin Spacey y Michael Kelly aún  son el pilar dramático de la serie.

House Of Cards- Patricia Clarkson

Finalmente, esta es una temporada de altos y bajos. El contexto político en el que se concibe House of Cards, o al menos la percepción pública de dicho contexto, es muy distinta y por lo tanto los excesos de los Underwood no siempre poseen el impacto que intentan. Una ruptura que se anuncia con la distancias dentro del plano, con las yuxtaposiciones entre la intimidad que ya no comparten y que es el mejor trabajo formal de esta entrega.

Con todo, la serie da un paso al frente con la única línea de acción posible y dibuja las grietas en la relación que ha sustentado todo este conflicto.

La quinta temporada de House of Cards ya está disponible en Netflix.