Estreno Ash vs Evil Dead: El Regreso del Jefe

De entre todas las franquicias azotadas por el flagelo de las readaptaciones, Evil Dead es probablemente la que mejor ha sorteado el desafío, basta con recordar aquel remake de 2013, que reproduce con sorpresiva diligencia el encanto gore de la original. Y aunque Ash vs Evil Dead no es una re-interpretación, en tanto el mismísimo Bruce Campbell vuelve a vestir el protagónico para colaborar una vez más con Sam Raimi y Rob Tapert, si debe lidiar con el desafío de traducir su encanto al formato televisivo en tiempos del imperio del CGI.

Yeah, Demon possession!
Yeah, Demon possession!

Más de veinte años han pasado desde la último vez que supimos de Ash, y aunque por tema de derechos (la gran cruzada en la expansión de universos de las producciones contemporáneas) no es posible aludir a Army of Darkness, este primer episodio nos muestra que sus inclinaciones siguen siendo más o menos las mismas. Porque para un hombre que ha visto el mal a los ojos teniendo oportunidad de desmembrarlo en múltiples oportunidades, poco importan las limitaciones mundanas; en cambio, Ash disfruta el aquí y ahora sin dejarse abatir por el desgaste en su atractivo físico ni las dificultades económicas. Pero es su actitud temeraria la que condena a todos sus vecinos cuando, en un intento por impresionar a una nueva conquista, la invita a revisar y recitar algunos pasajes del Necronomicon, desatando ya-sabemos-qué.

Pablo (Ray Santiago) y Kelly (Dana DeLorenzo) son los primeros en descubrir el "talento" de Ash.
Pablo (Ray Santiago) y Kelly (Dana DeLorenzo) son los primeros en descubrir el «talento» de Ash.

Esta es la promesa de El Jefe, un episodio que tiene todo lo que tiene que tener como parte de la franquicia: posesiones inverosímiles, descuartizamientos, el Delta 88 y esa intimidante cámara subjetiva con la que Raimi nos anuncia la arremetida del mal; más lo que puede ganar gracias a su nuevo formato: desarrollo de personajes. Aunque se trata más de reencontrarnos con Ash y el tono Evil Dead, que pueden llegar a ser más que simples dispositivos para poner en acción el gore, pero imposible asegurar nada con certeza en este punto. En vez de eso, como lo dice su título, es todo acerca de devolver a Ash el sitial que le corresponde en la lucha contra lo abominable, no como el héroe que necesitamos-o deseamos-, sino como el que nos tocó, introduciendo situaciones particularmente aterradores y en este sentido, con un tono es más cercano al de Evil Dead II.

El Delta está de vuelta tb.
El Delta está de vuelta tb.

A pesar de la irremediable intromisión de las tecnologías digitales, cuyos efectos se mantienen en una calidad bastante irrisoria (a propósito, me atrevo a decir), también tenemos bastante de ese gore handmade que nos enamoró desde el principio, como vemos en la secuencia introductoria de Amanda (Jill Marie Jones) quien parece ser la primera en enfrentar las consecuencias de la indiscreción de Ash. Un estreno más que prometedor, lleno de citas y reencuentros, en el que el enemigo tiene literalmente todos los recursos disponibles en el mercado para atormentar a nuestro protagonista, capaz de reunirlo con su arma predilecta y segunda mitad, en una escena que sólo podemos calificar como groovy..