MiniReview: La Maldición

Eli Roth y Nicolás López producen «La Maldición» (The Stranger), lo nuevo de Guillermo Amoedo que llega a nuestra cartelera este jueves. Cuenta la historia de un extraño obsesionado con la autoaniquilación, quien llega a interrumpir la paz de un pequeño y descontextualizado pueblo buscando el paradero de Ana (Lorenza Ezzi), trayendo consigo una contagiosa “enfermedad”.

El "misericordioso "Martín (Cristóbal Tapia Montt)
El «misericordioso «Martín (Cristóbal Tapia Montt)

Enfermedad que se propaga como efecto secundario de la bondad de Peter (Nicolás Durán), en su intento por salvar la vida de nuestro extraño en cuestión, Martín (Cristóbal Tapia Montt). Lo que sigue es un esfuerzo por diversificar el imaginario vampírico, que termina profundizando en esa cultura de la autonegación culpable de la que formamos parte, más que enriqueciendo al género. Con un protagonista que se autoproclama juez y verdugo sobre su propia especie, que justifica el asesinato -incluso el parricidio- como única alternativa para salvar a la raza humana, y que aún después de experimentar en carne propia cómo el hombre suele ser la peor amenaza para sí mismo, es incapaz de abandonar su empresa autodestructiva.

Peter (Cristóbal Tapia Montt).
Peter (Cristóbal Tapia Montt).

Al igual que Martín, la película disfraza su origen y su condición, separando la historia de su paisaje y a sus protagonistas de su idioma. resaltando el deseo de no pertenecer. O sea, tenemos a un (anti)héroe que se considera “maldito”, y una narración que niega las condiciones materiales de su producción, un gesto probablemente irónico pero que no alcanza a sentirse como tal. Aún así, la película parece entretenerse demasiado construyendo una estética (la que incluye a Ariel Levy cuasi cosplayando a Jared Leto en Fight Club) que no termina de nutrir lo que podría ser una voraz crítica a la hiperindustralización del género y la futilidad de las producciones independientes.