SANFIC 2014: Mommy, la madurez de Dolan


SANFIC 2014: Mommy, la madurez de Dolan

Nuestro hipster favorito está creciendo. En poquísimas oportunidades una generación como la nuestra ha podido ser testigo directa de la maduración de un realizador (y en tan poco tiempo), y no puede ser más satisfactorio. Con Mommy, Dolan da luces de una sensibilidad que ha madurado y se comprende mejor tanto a sí misma como al lenguaje con que trabaja.

Diane (Anne Dorval) y Steve (Antoine-Olivier Pilon)
Diane (Anne Dorval) y Steve (Antoine-Olivier Pilon)

Después de producir lo que discutiblemente (según yo, al menos) son sólo dos ejercicios banales de formalidades y autoindulgencias inconsecuentes con J’ai Tué Ma Mère (2009) y la infumable Les Amours Imaginaires (2010), el jovensísimo canadiense Xavier Dolan parió Laurence Anyways (2012), una épica aún accidentada y sobredirigida, pero donde ya se notaban retazos de una genialidad más destilada y un ojo para canalizar actuaciones potentes y momentos de emotividad pura. Tom à la Ferme (2013) es un punto de inflexión; un interesante ejercicio de restricción que se vuelve aún más interesante por estar inmerso en el género del thriller, donde se esperaría que Dolan desplegara todas sus artimañas efectistas con un ventilador colorinche y en realidad termina encantando por su habilidad para entender uno de los pilares fundamentales del cine: el generar mucho mostrando poco.

Mommy es el siguiente paso en la escala evolutiva dolaniana, allí donde por fin podemos ver un drama inspirado por las preocupaciones más personales del realizador sin los escombros de su narcisismo. La película, aunque larga y en ciertos puntos incoherente, es una especie de secuela a J’ai Tué Ma Mère (con su tema central siendo la complejidad de las relaciones entre madres e hijos) pero mucho más sabia, mucho más honesta y astuta, graciosa, emocionalmente potente (gracias a las actuaciones estelares de las regulares Anne Dorval y Suzanne Clément, y el sorprendente Antoine-Olivier Pinon) y, últimamente, un triunfo desolador que es fácilmente catalogable como su mejor trabajo hasta la fecha. He leído ciertas quejas a causa de su paso por Cannes, donde ganó el Premio del Jurado en un empate junto a J.L. Godard (un tipo que personalmente encuentro insoportable), pero es una decisión con la que estoy plenamente de acuerdo, y creo sirve de augurio para un Dolan aún más maduro a futuro. Estimado, pasé de detestarte a tenerte bastante cariño, y nadie que conozca en la vida real puede alardear de eso.