Luego de las muchas polémicas especulaciones, este hoy llega a los cines Tortugas Ninjas (Teenage Mutant Ninja Turtle) otro de los títulos que se suman al vasto panteón de los reboots hollywoodenses y otro emblemático ejemplo de que el reciclaje cultural es un arma de doble filo. De la mano de Nickelodeon, dirigida por Jonathan Liebesman pero con la rimbombante participación de Michael Bay en la producción, la película se debate entre su vocación mitopoiética y ese humor adolescente de trivia que tan famosa hizo a sus predecesoras.

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Nueva versión cargada al CGI

Como bien afirmaban los rumores, la historia se toma ciertas libertades en lo que al origen de Splinter y los hermanos respecta (con un relato menos Batman Begins y más Rise of the Planet of The Apes, para ponerlo en términos contemporáneos) entregándole bastante más protagonismo a April. Abriendo con una aproblemada O´Neil que, esclavizada al creciente mercado del “elige vivir sano”, representa simultáneamente el drama de las mujeres reducidas a su atractivo físico y el del otrora glorioso oficio periodístico convertido en mero anecdotario de matinal, y en medio de su deseo por reportear una historia con relevancia social se involucra accidentalmente en el conflicto entre el Clan del Pie y nuestras queridas tortugas adolescentes sólo para descubrir que ha estado vinculada desde el principio.

En lo que a cuestiones formales se refiere, la película mantiene ese tono lúgubre que tanto abunda en las últimas producciones post-apocalípticas aprovechando la oscuridad para revelar lentamente la apariencia de sus emblemáticos personajes (Sailor Moon Crystal Style) la cual, hay que decir, es bastante menos amigable y emotiva que la de sus predecesoras noventeras y bastante sobrecargada de efectos e innecesarias secuencias de acción ridículamente grandilocuentes. Con una trama peligrosamente llena de agujeros pero ingeniosamente parchada con referencias pop y guiños a la mitología del universo de las TMNT, suficiente para entretener a quienes no le exijan demasiado.

Megan Fox,  April O'Neil en TEENAGE MUTANT NINJA TURTLES
Megan Fox, April O’Neil en TEENAGE MUTANT NINJA TURTLES

Y aún dentro de los parámetros de las de se tipo, dos de sus defectos más severos son la falta de voz propia de los hermanos ninjas, de cuyas interacciones directas vemos muy poco pues nos son constantemente mostrados a través de los ojos primero de April y luego de Splinter, y segundo, desaprovechando la nueva densidad entregada al personaje de Fox (quien mejor para representar el descarnado enjuiciamiento al aspecto físico basado en el viejo mito del cuerpo versus el espíritu) para terminar subestimándola tal como la sociedad que representan.

En resumen, esta nueva “Tortugas Ninjas” se preocupa diligentemente por construir las bases para una franquicia desatendiendo el desarrollo de personajes y dándonos una breve pincelada de sus conflictos (particularmente en lo que a su villano se refiere), lo que se traduce igualmente en su ligereza argumental. No obstante, una película rápida que tiene sus momentos en el humor hipertextual y la trivia.

Publicado por Geraldy Cañete

Como dicen por allí, sólo una chica emo que escucha The Cure, le gusta el animé, las mascotas, el cine y la filosofía, con tendencias adictivas a las series de TV y las papitas.