El Hombre invisible, una película olvidable.

El Hombre Invisible, otra película olvidable. Hace bastante tiempo que tengo problemas con las películas están suficientemente OK, con las películas que son pasables, que no corre ningún riesgo, que es completamente predecible, que puedes ver mientras repoartes likes en intagram, que con como un bostezo en las tardes de trabajo, irrelevantes. Antes de la pandemía del covid-19, teníamos el meme: está reunión pudo ser un email, bueno, en mi opinión, actualmente tenemos muchas películas que puede ser un cortometraje o un tiktok o una historia en instagram. Tanto que quizás debamos comenzar a dejar de referirnos a ellas como películas y deberíamos llamarlos de otro, momento-de-streaming o algo parecido, como cuando teníamos películas directo al home video, o al VHS, o esas primera y muy malas películas de Home Box Office.

El hombre invisible o el hombre olvidable

Dicen que lo que que no puedes ver, no puede hacerte daño. En este caso la recomendación es no ver El Hombre Invisible, así se ganan cerca de 2 horas de vida. La película es una reimaginación del personaje creado por H. G. Wells pasado por todos los filtros necesarios para ver coherente en el mundo actual, está a cargo Leigh Whannell y protagonizada por Elisabeth Moss (The Handmaid’s Tale) y Oliver Jackson-Cohen, y si,  este párrafo completo existe solo para rellenar y conseguir el mínimo de 300 palabras que necesito para posicionar una página en Google.

Quisiera  comentar cada uno de los errores de la película, pero estoy seguro de que cinemasins hará un mejor trabajo, y además, la verdad es que ya olvidé gran parte de la película, así de poco interesante.

El hombre invisible

 

Lo que recuerdo es poco, una pareja en la cual ella es abusada, un científico loco, camuflaje al estilo Metal Gear, más abuso, miedo al abuso.  La historia es torpe, en momentos infantil, los personajes no están bien definidos, por consiguiente las actuaciones son funcionales «ahora corre, tienes miedo, te persiguen», el montaje es completamente funcional, el punto fuerte es la fotografía, pero si quiero ver un buen trabajo lumínico veré una fotografía, de una película espero la suma de todas las artes presentada de la manera más armoniosa posible, o no-armoniosa si es ese tipo de cine, y cumple la función dentro del relato.

Así el hombre invisible se convierte en el hombre olvidable.