Hustlers («Estafadoras de Wall Street»)

2019, dir. Lorene Scafaria

por Iván Ochoa Quezada

Hustlers es la exploración más reciente de los efectos que tuvo la crisis financiera de 2008 en Estados Unidos. Al contrario de The Big Short (mi favorita personal) y otros ejemplos, ésta adopta un approach más simplista y amigable, contando la historia de un grupo de strippers cuya principal fuente de ingresos (corredores de Wall Street, nada menos) se ve seriamente afectada por la crisis. Así, en su desesperación, urden un arriesgado plan que es mitad estrategia de supervivencia, mitad venganza.

Jennifer López y Constance Wu se roban (pun intended) la película.

Habría sido muy fácil (y peligroso) que la cinta cayera en un festín de consignas y análisis desatinados (como por ejemplo, glorificar el comportamiento criminal), pero Scarafia y sus excelentes actrices -Jennifer López brilla en todas sus escenas- hacen un trabajo competente en decantar la moral de la historia.

Bajo un sistema tan opresivo, ¿cuál es la línea entre justicia y criminalidad?

Lo que se desprende de Hustlers, últimamente, es algo que varios directores han hecho de forma muy superior (en particular el genial Bong-Joon Ho), pero no es por ello menos importante: la solución última no es que la clase oprimida ocupe el lugar de los ricos y privilegiados, porque el capitalismo no sólo erosiona el bienestar material de la gente, sino su fibra moral – bajo este sistema, todos terminamos siendo criminales. Por ende, la solución real no es otra que la disolución completa del capitalismo.

Hustlers se encuentra actualmente en cartelera.