Casi de la nada y fuera de todas las predicciones Escape Room se ha transformado en una de las mejores películas en lo que va del año. Puede que sea porque en medio de segundas y terceras partes, de remakes o reboots, Escape Room ofrece algo un poco distinto, no completamente distinto porque estructural y formalmente toma ideas prestadas de Cube o Saw, para darle un nuevo giro (mezclando un poco con la idea detrás de The Purge) y en medio de este sofrito postmoderno presentar una película que no necesita más de 1 hora y 40 minutos para sorprendernos.
Si, no es uno película que vaya a ganar el Oscar (pero tampoco Black Panther o Bohemian Rhapsody, y pasó) es una película entretenida, fácil de ver, que toma prestadas ideas de franquicias anteriores para formar su propia mitología, para presentarnos algo más sencillo y cercano que las peleas interdimencionales, galácticas heroes del pasado y futuro, dioses y demonios.