Boy Erased: amor equivocado

Hay ciertas prácticas que parecen tan anacrónicas que bordean la incredulidad. Cierto, vivimos en el siglo XXI, donde damos por hecho que cosas como la esclavitud y otras barbaridades han sido relegadas a libros de historia, pero vivimos en un mundo mixto: partes de él son sociedades cuasi-utópicas, mientras que otras se aferran con fuerza a creencias que no sólo están obsoletas, sino que son profundamente dañinas.
Basada en la memoria de Garrard Conley, Boy Erased es la historia de Jared Eamons, hijo adolescente de una familia bautista, que es forzado a participar en un programa de reorientación sexual tras descubrirse que es gay. Su familia (incluyendo su padre, pastor de la iglesia), está convencida de que este es un acto de amor duro, y Jared intenta convencerse de que es lo mejor para él. Pero una vez dentro, su experiencia será completamente distinta.
"Es lo mejor para ti".
«Es lo mejor para ti».
Joel Edgerton, a quien conocemos más como actor, dirige su segunda película con mano firme y empática. Lo que tan fácilmente podría haber terminado en un drama meloso y ofensivamente cliché es, en sus manos, una experiencia incisiva y gratamente sorprendente, sin que eso le confiera estatus de obra maestra. Para Edgerton está claro que el foco está siempre en la complejidad de las emociones humanas, y por ello le otorga toda su atención al mundo de los personajes y sus contradicciones y luchas internas. No hay villanos caricaturescos, sino personas que creen estar actuando genuinamente desde una voluntad de cambio positivo – desde un amor que, pronto se verá, está destinado a revelarse como erróneo y nocivo.