Un pequeño favor, el placer culpable de este año

Un pequeño favor se centra en Stephanie, una mamá blogger que busca descubrir la verdad detrás de la desaparición de su mejor amiga Emily. Stephanie se unirá entonces al marido de Emily, Sean para comenzar una búsqueda que tomará distintos giros.

Un Pequeño Favor: Una versión disminuida de Gone Girl

Puede que A Simple Favor (“Un pequeño Favor” en español) se transforme en mi pacer culpable de este año, y eso se deba dos factores: primero porque es una comedia simple que tome un tema complejo y que ha sido tratado mil veces -y cuyo mejor ejemplo en el último tiempo es Gone Girl– y se subvierte en una comedia llena de clichés, y cada cliché que se va apilando sobre el anterior hace que el resultado final de la película sea más sabroso, más entretenido y más extraño.

Un pequeño favor
Un pequeño favor

Me tomaría demasiado trabajo – espoileraría la película completa- el describir en detalle cada uno de los clichés subvirtiendo la película hasta convertirla en giros que van hacia la aparente nada, pero una lista pequeña comprendería: el padre abusivo,  la matriarca alcohólica, la casa embrujada, el campamento juvenil-cristiano, drogas, chantaje, incesto, incendios, muerte y desesperación. Todo esto se une para lograr la historia que en momentos te tiene preguntando ¿qué? ¿cómo llegamos esto?, sobre todo si comparamos el primer acto -donde se nos presenta a Stephanie (Anna Kendrick) como la mamá soltera que intenta hacer lo que pueda por su hijo, con el tercer acto, en el cual el hijo de Stephanie ni siquiera parece.

 

Es cierto, “Un pequeño favor” no es una película compleja, no es una obra de arte, y ni siquiera es muy recordable. Sin embargo, es de esas películas simples que se entienden a si mismas y se terminan convirtiendo en un placer culpable que te hacen pasar un buen rato. Que llega a nuestra cartelera el 04 de Octubre.