The Bookshop – Los Libros Como Compañía

Nadie puede sentirse solo en una librería. Esta es la tesis de The Bookshop que ilustra su argumento mostrando cuán solos podemos llegar a sentirnos rodeados de la más amable multitud. En su adaptación de la novela de Penelope Fitzgerald, Isabel Coixet acentúa la miseria humana que subyace a todo el entretejido de normas sociales sin perder de vista la comicidad de los miserables.

Con una cierta belleza triste, Florence Green (Emily Mortimer) libra una lucha noble. Su deseo por entregarle al pequeño pueblo que habita el obsequio de una librería es, por supuesto, poco comprendido por la mayoría y directamente rechazado por la elite. Violet Gamart (Patricia Clarkson) tiene otros planes para la vieja casa, y utiliza toda la influencia que su posición social le otorga para conseguirlo.

The Bookshop es una de esas películas que no nos entregan lo que queremos. No hay catarsis al final. Sólo la crudeza de un mundo gobernado por los mezquinos. Ninguna vida es salvada por la literatura, pero sí enriquecidas por la compañía de esos textos que no nos ofrecen consuelo sino desafíos. Fahrenheit 451 y Lolita, son los títulos que marcan la pauta en la amistad que surge entre Florence y el Sr. Brundish (Bill Nighy) y las decisiones que configurar la identidad de su librería. Ambos son libros que requieren precaución, que tratan temas incómodos (particularmente la novela de Nabokov) y que nos recuerdan cómo el arte no existe sólo para complacernos.

the bookshop

Y del mismo modo en que ciertas lecturas permanecen con nosotros confrontando las ambivalencias morales, The Bookshop se niega a llenar fácilmente nuestras expectativas. Sin embargo, negarnos la victoria final, la justicia que esperamos para nuestros personajes, se acerca más a nuestras propias experiencias cotidianas. A las pequeñas luchas que brindamos día a día y de las que no siempre salimos victoriosos pero de las que siempre sacamos algo en limpio.

The Bookshop ya está disponible en cines.