Luke Cage: El Legado de su Segunda Temporada


Luke Cage: El Legado de su Segunda Temporada

El ascenso de Luke Cage esta temporada, de héroe local a rey de Harlem, es un recorrido interesante aunque toma más tiempo de lo necesario. Trece horas son demasiadas para aventurarnos en este arco tipo Godfather de una serie que le rinde homenaje a la trilogía de Coppola, especialmente con su escena final, pero que carece de su precisión narrativa.

En sus propios términos, Luke Cage posee un tiempo distinto al de sus series hermanas. Endulzado por el rol crucial que la música de Harlem´s Paradise juega en la representación del ethos del barrio. Que le permite a su vez, abordar como ninguna otra producción Marvel/Netflix los conflictos sociales que se dan del enfrentamiento entre política, fuerzas de orden y el mundo del crimen que las financia.

Esta segunda temporada, que ocurre luego de The Defenders, comienza con un popular Luke Cage gozando de su creciente fama. Misty recuperándose de su lesión, lidiando con su compleja relación con la policía. Mariah tratando de blanquear el nombre de los Stokes legitimando el negocio. Y Bushmaster, un jamaicano con poderes similares a los de Cage, llega para reclamar el trono de Harlem. Por supuesto que no pasa mucho hasta que Luke se ve atrapado en medio de la lucha por la soberanía del barrio que tiene también sus toques de tragedia conforme conoces la oscura historia familiar que la originó.

Como era de esperarse, la primera mitad de la temporada se concentra en las ambiciones de Mariah y las dificultades entre Luke y su padre, y esa vieja disputa familiar de la que no han podido sanar. Mientras tanto, la promesa de venganza de Bushmaster  revela la verdadera crueldad de los Stokes y pone en tensión quién debería estar a la cabeza de Harlem. Las alianzas van y vienen, y se prolongan por más de lo que ameritan. Porque a pesar de lo justa que es la reivindicación que reclama Bushmaster, su resultado más inmediato es el entorpecimiento del viaje de Luke.

luke cage

Al final, las distracciones alivianan la carga de Luke Cage y reducen el efecto de su propio camino. Incluso la espectacularidad de sus hazañas físicas se aliviana y se vuelve casi anecdótica. Aunque la promesa del final, con Cage comportándose como el monarca que siempre ha querido ser, es un gancho más que interesante para justificar una posible tercera entrega.

Los trece episodios de la segunda temporada de Luke Cage ya están disponibles en Netflix.

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