Killing Eve: No La Típica Serie de Asesinos en Serie


Killing Eve: No La Típica Serie de Asesinos en Serie

Querido señor Fincher, con todo el respeto que merece su impecable trayectoria lamentamos informarle que le salió gente al camino. No literalmente,  no se alarmen. Killing Eve está lejos de los pulcros escrutinios sobre la mente criminal que acostumbramos ver en este amplio subgénero. Antes que intentar competir con los gigantes, la serie opta por una aproximación menos convencional. Un riesgo calculado que rinde frutos rápidamente y la pone en el topten de series que HAY QUE VER.

En apariencia, Eve Polastri (Sandra Oh) y Villanelle (Jodie Comer) son dos mujeres con el privilegio de desempeñar trabajos que las hacen felices. Trabajos pero para los que están muy sobrecalificadas. Lo que explica la atracción inmediata que desarrollan la una por la otra, llegar a entenderse supone escapar del aburrimiento. Y porqué no, quizá la promesa de sentirse realmente acompañadas.

El placer que le provoca a Eve saber con certeza que sus suposiciones son ciertas, que el misterioso asesino detrás de todos esos crímenes extraños es en realidad, una asesina, sólo se compara con el que siente Villanelle cuando descubre que existe una detective capaz y dispuesta a desenmascararla. Este es también el gran secreto de la serie, la gran razón para seguir presionando el “continuar con el siguiente episodio”.

killing eve

Espías y asesinos a sueldo. Psicópatas y los detectives capaces de atraparlos. Killing Eve parece estar consciente de todo lo que esperamos de estas dinámicas, y luego hacer otra cosa completamente diferente. Aunque su humor no le impide abordar el drama inherente a una historia en la que gente muere (¿ven que se puede? Te hablo a ti Sense8) y en la que sus protagonistas van descubriendo de a poco los rincones de miseria que hay en sus vidas.

Villanelle es inmadura, ansiosa, cruel y violenta. Comer recorre cada hito de su personaje con un carisma aterrador, que nos obliga a preguntarnos qué tan terrible sería seguir sus pasos realmente. Eve, en cambio, es graciosa, muy capaz y pésima para seguir órdenes. Su sensibilidad sirve de contrapunto al desapego de Villanelle, y es la brújula moral de la serie. Porque aunque abrace el sarcasmo y ridiculice esa pseudo psicología que muchas veces tratan de vendernos como estudios de la naturaleza humana, la serie es tajante cuando se trata de condenar la crueldad.

Y sí, Killing Eve es una serie sobre dos mujeres producida por una tercera. Así que hay mucho que comentar sobre la historia absurdamente masculina del género. “They all think we’re having affairs before they think we’re secret agents” comenta con acierto la nueva jefa de Eve. Pero en ningún caso se siente como el interior de un panfleto informativo sobre la lucha de género. Al contrario, nuestras protagonistas aceptan las vicisitudes de su condición femenina con tal resignación que el humor parece un escudo justo. Y la violencia que recorre la relación entre ambas sirve también como espejo de la descarnada lucha que muchas veces el mundo nos obliga a librar contra nuestras congéneres.

Junto a The Terror, aunque en un registro completamente distinto, Killing Eve está definitivamente dentro de nuestros estrenos favoritos de lo que va del año.