3 Anuncios por un Crimen – Three Billboards Outside Ebbing, Missouri


3 Anuncios por un Crimen – Three Billboards Outside Ebbing, Missouri

Éstos son tiempos iracundos. Desde la ebullición del #TimesUp y el #MeToo hasta el desquicio de Aronofsky en mother!, la ira es el hilo que enhebra muchas de las narrativas actuales. ¿Cómo no padecerla? Ésta es la época de Donald Trump, del capitalismo hiperbólico, de catástrofes humanas a grandes y pequeñas escalas, donde a pesar de la férrea y vocal resistencia más y más mujeres siguen siendo víctimas de violencia.

3 Anuncios por un Crimen
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¿Qué podemos hacer para canalizar la ira personal y colectiva que evoca el vivir en el 2018?

Esa es la pregunta que Martin McDonagh plantea en Three Billboards. En un pequeño pueblo del centro de Estados Unidos, una feroz madre (Frances McDormand) decide encarar a la policía local luego del nulo progreso en el caso de su hija asesinada. Para expresar su descontento, arrienda tres anuncios junto a la carretera, instalando anuncios increpantes que desatarán una serie de complejas consecuencias.

La mayoría de los personajes debe lidiar con la ira, de una forma u otra. La ira por la pérdida de una hija, de una hermana, de la salud; la ira que es un subproducto de la ignorancia y el prejuicio, y la que nace ligada a la impotencia. Cada personaje muestra una faceta distinta, algunas que nos parecen más correctas que otras, y ciertas que son derechamente despreciables. No hay absolutos: ni Mildred, la protagonista, se exime de ser cuestionada. Ese hecho (la negación de las polaridades) es el que permite realizar el ejercicio último que pretende McDonagh: cuestionarse si es que realmente la ira puede ser útil. Es un motor de arranque, seguro; pero la sugerencia aquí es que quizá la ira no consigue mucho más que actuar en su propio beneficio y perpetuación. Hay otra posibilidad que se abre, una que es aún más difícil, pero al final, más fructífera: la compasión.

McDonagh logra la colosal tarea de hallar un balance entre la honestidad brutal del tema que trata sin perder de vista su particular sentido del humor negro. Sus personajes son complicados y tridimensionales, despojados del temor a la ambigüedad moral que parece plagar esta vorágine de corrección política. Mucho del humor proviene precisamente de aquellos excesos de violencia, física y simbólica – y sin embargo es capaz de reconocer los grados de consecuencia de aquellos actos. Su corazón también está en el lugar correcto, y son aquellas escenas las que materializan la premisa compasiva de la historia.

Ganadora de cuatro Globos de Oro, estupendamente escrita, actuada y dirigida, 3 Anuncios por un Crime o Three Billboards Outside Ebbing, Missouri es una de las mejores cintas del año pasado y una fuerte candidata en las próximas premiaciones.