Dave made a maze (2017) – Los 30 son los nuevos 20


Dave made a maze (2017) – Los 30 son los nuevos 20

Dave, un artista treinteañero que no ha logrado nada en su carrera, lleno de frustración dedica un fin de semana a construir un fuerte de cartón en su living, solo para quedar atrapado en las trampas de su propia creación.

Dirigida por Bill Waterson, Dave made a maze, se ha convertido en mi película favorita de este año, básicamente porque Waterson hace un dirige inteligente y al mismo tiempo con un gran sentido del humor, y conociendo sus propias limitaciones, es casi una película de los 80s.

Watterson aprovecha  para hablar de ese espíritu de los 80 desde dentro y desde fuera. Por un lado, deconstruyendo la imaginación desbordante de aquel cine a través de un protagonista que, aburrido de su vida, comenzó a construir una fantasía y acabo siendo devorada por ella. Algo que también suena como una adicción, y que claramente es un tema dentro del cine de fantasía, en especial dentro del cine de fantasía ochentero. Así pues, la construcción del laberinto es una necesidad vital para Dave, que incluso atrapado en él se niega a derribarlo, porque es lo único verdaderamente “grande” que ha creado en su vida, lo único de lo que se puede sentir orgulloso, es su único legado al mundo.

Dave Made a Maze
Dave Made a Maze

Es interesante como esto lo podemos relacionar con la necesidad de infantilizar de los medios masivos a los adultos treinteañeros, ya los 30 años no son edad para establecer vínculos de por vida, o formar una familia, sino es la edad perfecta para viajar o emprender un nuevo desafío, porque -en estos nuevos 30s- los recuerdos duran más que las relaciones, o las familias.  De esta forma, Watterson reflexiona sobre los peligros de la fantasía en los adultos, y nos muestra como quienes crecimos en los 80s, ahora descubrimos que al crecer solo hay frustración.