Narcos Temporada 3- Originales de Netflix


Narcos Temporada 3- Originales de Netflix

La pregunta nunca fue si Pedro Pascal sería capaz de cargar sobre sus hombros el protagónico de Narcos, más bien el temor estaba en si la serie lograría sobreponerse a la salida de Wagner Moura y llenar el vacío de su absorbente versión de Pablo Escobar. En esta tercera temporada, los caballeros del cartel de Cali se convierten en el objetivo de la solitaria lucha de Javier Peña en una guerra que las autoridades quieren dar por ganada con desesperación.

 

 

Los hermanos Rodríguez no son Escobar, ni Peña vive bajo la sombra de Murphy. Las ambiciones del cartel de Cali -con una aceptación casi total- son dar ese paso que el antiguo rey no pudo; pasar de la casta de los narcos a la de los empresarios que roban con impunidad. Blanqueamiento de imagen -y recursos- con la colaboración del gobierno colombiano y la aprobación del estadounidense, bajo la excusa de prevenir un nuevo enfrentamiento violento. La serie comienza con Peña retornando al campo de batalla, ahora con las condecoraciones pertinentes. Su nueva misión, marcar presencia en una lucha sólo simbólica y esperar con paciencia la transición de los negocios de los líderes del cartel al espacio legal.

Narcos después de Pablo Escobar

La serie siempre descansó en una cierta futilidad derivada de la sensación de derrota que nos llevó a creer que la lucha contra el narcotráfico nunca acabaría, que los únicos que ganas sin siempre los de arriba. Pablo Escobar sirvió como villano ideal para la política estadounidense, pero no obstante era una amenaza bastante real, el objetivo nunca fue hacer justicia. Al menos no el objetivo de la DEA, cuyas “victorias” se tradujeron en otra oportunidad para ganar la simpatía del electorado. Los únicos que parecían estar peleando para ponerle fin fueron siempre los subordinados.

Narcos - Temporada 3

Si las dos primeras temporadas de Narcos trataron de la coronación y la caída de Escobar. Esta tercera entrega se centra en los problemas al interior de la familia en Cali. Una de las ideas más interesantes de la serie es la distancia entre las dos clases de delincuentes: los que se dedican al negocio de la droga y los políticos/empresarios (que en el actual estado de las democracias liberales tienen a ser los mismos) que se benefician de ella. El cómo la política necesita de la criminalización para definirse salvadora del país, al mismo tiempo que se llena los bolsillos haciéndole favores. Una distancia que debe mantenerse siempre en la opinión pública, bellamente retratada a través de las aspiraciones políticas que tuvo Escobar y el gran muro con el que se topó.

Por esto, aunque la serie mantiene su cuota de acción intacta, para estos capos, lo peor no es la muerte sino la humillación de tener que vivir como lo que son: delincuentes. Pero al final, es a través del debate moral de Peña y su modo de resolverlo que somos capaces de sentir una leve victoria.

La tercera temporada de Narcos estará disponible en Netflix el 1° de Septiembre.