Libro: Al Calor del Verano – John Katzenbach


Libro: Al Calor del Verano – John Katzenbach

Al Calor del Verano fue la primera novela de John Katzenbach. Escrita en 1982, dos décadas antes de su exitoso El Psicoanalista, explora la relación entre un periodista y un asesino en serie en Miami. A Katzenbach le interesa más lo que ocurre en el interior de sus personajes que el violento acontecer, y por lo mismo explora cómo la moral de ambos se tiñe mutuamente conforme interactúan mientras la desconfianza hecha raíces en una comunidad aterrorizada.

Malcolm Anderson es cronista en el Journal, su relación con su familia -y con su novia- es más bien fría y deja que su trabajo lo consuma. El asesino de los números en cambio, bautizado así por la prensa debido a su costumbre de enumerar a sus víctimas con notas más o menos visibles dejadas en los cuerpos, reclama que los abusos que sufrió en su infancia sumado al tiempo que pasó en Vietnam durante la guerra lo motivaron a intentar traducir el caos que recuerda de la selva. Las intensas crónicas de Anderson llaman la atención del asesino quien termina considerando a Anderson como su audiencia ideal: solitario, aislado y dispuesto a todo por contar la historia primero.

“Para nosotros, siembre habrá otra historia más importante, más escandalosa, que provocará más crispación o alarma. Tal vez eso no suceda dentro de un mes o dentro de un año, pero ocurrirá. Y entonces todos nos volcaremos en esa historia y nos olvidaremos por completo de ésta.”

La relación periodista/detective-psicópata está lejos de ser nueva, en especial en las ficciones norteamericanas más contemporáneas, en especial en series y películas. Sin embargo, lo más interesante de la Al Calor del Verano es el cómo la locura catalizada por la Guerra de Vietnam opera como un punto de referencia de la culpa colectiva y la sensación de futilidad que se posarían sobre toda una generación.

Más allá de la caricatura que el asesino dibuja de sí mismo en los testimonios que le presta a Anderson, es en los monólogos finales que dice tener con sus víctimas donde devela la necesidad de establecer intimidad. Y al mismo tiempo, la paranoia que crece en la población tiene como consecuencia el individualismo. Por otro lado, también están las esporádicas sugerencias sobre la virtud del protagonista quien confiesa estar realmente obsesionado con los crímenes a parte de, por supuesto, beneficiarse de ellos. Cuestión que podría derivar en una reflexión importante sobre la moral del “contenido viral” que esclaviza a los medios de comunicación a cubrir los acontecimientos más populares y que adquiere diversas y problemáticas formas, desde el “if it bleeds, it leads” tan bien explorado en Nightcrawler, a la más contemporánea tragedia del clickbait.

Al final, el suspenso le gana a las reflexiones. Y Katzenbach deja de lado estos problemas en pro de la carrera por atrapar al asesino en un giro más convencional.

Al Calor del Verano llega a nuestras estanterías a través de Ediciones B.