Las 3 Grandes Preguntas de la 5° Temporada de Orange is the New Black


Las 3 Grandes Preguntas de la 5° Temporada de Orange is the New Black

Orange is the New Black es una de esas series que trata temas importantes, pero que ha logrado -a ratos y como pocas- esquivar el romanticismo panfletario. Todo gracias a que se resiste a convertir a sus protagonistas en el ideal ético/político con el que soñamos. Así conserva sus raíces realistas y nos enfrenta a la frustración de entender que cuando se trata de hacer cambios nobles en los proyectos sociales la responsabilidad es compartida.

Esta temporada la balanza se inclina al drama. Con el asesinato, la impunidad y el desprecio normalizado hacia la vida (de los que ya nacimos). A riesgo de darle mucho color, propongo que a partir de lo que vimos, discutamos algunos problemas fundamentales.

La pregunta por la justicia

La tragedia desencadenada por el asesinato de Poussey comienza con la negativa de las autoridades a llamarlo así, como lo que fue, un asesinato. El cómo la falta de justicia lleva a una doble victimización. Y le suma a la familia aún más dolor es el núcleo dramático de la temporada. Y en un país como el nuestro, no es difícil imaginar esta frustración.

Orange Is The New Black - Taystee

Los abusos psicológicos, los castigos brutales y la política esclavista amparada por la ley estadounidense tienen un impacto significativo. Están al centro de la lista de denuncias que la serie hace sobre el estado de su sistema penitenciario. Pero cuando matar a alguien se trata como una falta menor, imposible no preguntarnos por cuál es el valor de la vida (y ya que está de moda asociar cualquier opinión que no nos guste con el nazismo, creo que cuando consideramos que la existencia de otros seres humanos es menos valiosa porque están presos, y condonamos la indiferencia de nuestras instituciones hacia si viven o mueren, estamos dentro de una ideología que tiene más en común con las políticas de aniquilamiento de los regímenes totalitarios, de lo que nos gustaría admitir).

Y sí, la cruzada de Taystee está fuertemente motivada por el dolor pero eso la hace menos valiosa. Negarle justicia a Poussey no es un daño que se le hace sólo a ella. El sufrimiento de Bayley corrobora esa vieja premisa platónica que dice que causar daño a otros es peor que sufrirlo. Por esto, los intentos de Caputo por invisibilizar el problema extienden el miasma arruinando no sólo la vida las reclusas, sino también, aquella vida que pretendía salvar.

¿Queremos vivir en un país que encarcele a los que venden películas piratas y deja libre a los asesinos?

La pregunta por la libertad

Sólo basta contabilizar la literatura académica contemporánea sobre el tema para entender lo lejos que estamos a encontrar una respuesta. Sin embargo, lo interesante de entregarle a las reclusas de Litchfield libertad relativa durante estos 13 episodios es que nos enfrenta a la pregunta por cuáles son los limites de los barrotes de la prisión.

Orange Is The New Black - Flaritza

Al liberarse del yugo inmediato de los guardias, ya no tienen que someterse a horarios, dietas ni códigos de vestimenta. Pueden hablar con sus familias, tomar café y subir videos a Youtube. No son libres del todo, pero sí lo suficiente. Y esto les permite enfrentarse a otro tipo de barreras.

Piper y Vause son prisioneras de su propia intransigencia. Suzanne y Lorna a sus respectivas enfermedades mentales, y la estigmatización social que conllevan. Red y Piscatella son prisioneros de sus propias ideologías exacerbadas por las malas experiencias. Y así, una larga lista de excéteras. Pero aún si todas ellas lograran sanar sus padecimientos emocionales ¿no estarían condenadas a lo que nosotros? A trabajar largas jornadas por sueldos insuficientes para satisfacer necesidades básicas mientras otros se enriquecen. ¿No es esto también una prisión?

Orange is the new black - Lorna

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Dentro del grupo que lo entiende, existen dos actitudes: volcarse a la lucha por reivindicaciones que impliquen un cambio material sobre la realidad a corto y largo plazo, o simplemente disfrutar a fondo de la momentánea interrupción de la norma entendiento que lo único seguro es el ahora.

Lo interesante es que ambas posturas son aplicables dentro y fuera de los confines de Litchfield.

La pregunta por la victimización

La lógica del “Ah, pero no eran blancas palomas” que en la retórica local se utiliza para justificar crímenes contra los derechos humanos, es también a la que se enfrentan las reclusas de Litchfield. Es en parte responsable de la brutal vulnerabilidad en la que habitan. Porque al intentar denunciar las injusticias no sólo corren el riesgo de que se las tilde de mentirosas, sino lo que es peor, que aunque se les crea no haya voluntad de corregir el problema porque “se lo merecen”. Esta es la crítica más evidente hacia quienes estamos al otro lado de la pantalla y decidimos no hacer nada.

Orange Is The New Black - Red

Sería fácil reducir a sus protagonistas a simples víctimas de las circunstancias. La influencia negativa de su entorno familiar y de la falta de voluntad política para rehabilitarlas son factores primordiales en el círculo vicioso de la delincuencia.  Pero también es necesaria la voluntad de cada una para hacerse cargo de los propios errores. Esta es la discusión que propone la serie, un debate maduro sobre la repartición de las responsabilidades.

En este sentido, Dayanara es la única que vive una emancipación real. Al aceptar las consecuencias, toma control sobre su vida, y es libre para convertirse en una nueva persona.

Al final, la serie nos recuerda que el castigo legal recibido por las reclusas no es gratuito. Que lo gratuito es la violencia, la tiranía, y la precariedad.

El motín de Litchfield aparece como una fantasía distópica en la que se cancelan las desventajas del panoptismo foucaultiano. Uno que ocurre entre concursos de talentos a lo circo romano, make-up vlogs y cafeterías hipsters. Así, víctimas y victimarios intercambian roles como un carnaval medieval, hay anarquía y organización centralizada, hedonismo, nihilismo e integridad moral.

El poder no es algo que  “se detenta o se padece”, sino un juego dinámico entre ambos concluye Foucault. Y al final, el microcosmos de Litchfield está cerca de probar su teoría.

Orange Is The New Black - Biblioteca

La 5° temporada de Orange is the New Black ya está disponible en Netflix.