[En Netflix] 13 Reasons Why


[En Netflix] 13 Reasons Why

13 Reasons Why es otro intento por darle sentido a la violencia adolescente. Apuntando a un público más joven, la nueva serie de Netflix se basa en la novela de Jay Asher, y cuenta las razones del suicidio de Hannah Baker (Katherine Langford). Sí, una adolescente muerta y el misterio tras la tragedia ¿dónde más hemos visto esto? Pero paralelos aparte, la serie es más una parábola sobre la deshumanización que se viven en los colegios que un experimento sobre los límites de lo real.

 

La historia comienza cuando Clay (Dylan Minnette), el chico bueno de grupo, recibe una cajita con 13 cassettes en los que Hannah narra las razones de su propia muerte. Los recibe porque él es una de las razones por las que su ex-compañera decidió dejar este mundo, y gracias a ellos descubre el lado feo de esas personas con las que comparte casi todos los días. Clay decide escuchar las cintas una por día, un gesto contrario a cualquier sentido común pero conveniente para la trama. Así, cada episodio narra alguna de las malas experiencias de Hannah en clases, con sus compañeros, y cómo el mundo va dejando de tener sentido.

¿Qué clase de Ipod es este?

Y digo que tiene una vocación de parábola porque intenta ilustrar todas las dificultades con las que los jóvenes norteamericanos tienen que lidiar: las sexualidades conflictuadas, los jueguitos que tienen repercusiones no deseadas en la vida real, la alienación de las familias, la violencia sexual, la violencia. En la actitud de los protagonistas de las cintas de Hannah, se devela ese deseo de invisibilizar los conflictos, de no confesar las ofensas, de no hacernos responsables por nada. Una actitud que queda en entredicho con la demanda de los Baker a la escuela, en un intento desesperado por adjudicar responsabilidades en un contexto en que todos quieren dejarlo pasar, olvidar, como si el responsable fuese una fuerza sobrenatural, externa.

La muerte no es el último acto de protesta de Hannah sino el primero. Su verdadero contraataque está en estas cintas análogas, cuya existencia material (contraria a los archivos digitales incorpóreos) anuncian las consecuencias que la violencia simbólica tiene en el cuerpo. Y la rápida escalada entre las hostilidades verbales y las agresiones físicas. En su negativa a morir en silencia, Hannah reclama que todos se hagan responsables de su propia indiferencia.

¡Adivinen quiénes empezaron todo!

Al final, 13 Reasons Why es un drama PC friendly. Cuenta con personajes de diversidad étnica y sexual, acorde con las demandas representacionales de las nuevas generaciones. Pero es también la clase de drama que trata de trasladar las responsabilidades, desde las políticas de control de armas o de penalización de la violencia sexual, a los protagonistas singulares de cada tragedia. Concluyendo que la devastación emocional que lleva a un adolescente a actuar con tanta brutalidad, hacia otros o hacia ellos mismos, no es nunca el resultado de unas fuerzas abstractas sino de la sumatoria de crueldades individuales, en menor y mayor escala.

Comentarios