Santa Clarita Diet, Drew Barrymore Empieza Una Dieta Full Proteínas En Nueva Comedia de Netflix

El pasado viernes Netflix estrenó su nueva serie, Santa Clarita Diet. Una comedia con un giro gore en la que Sheila (Drew Barrymore) y Joel Hammond (Timothy Olyphant) deben cambiar radicalmente sus vidas y pasar de ser una pareja de atractivos agentes inmobiliarios, a ser una pareja de atractivos agentes inmobiliarios asesinos. Todo para satisfacer las nuevas necesidades nutricionales de Sheila.

Victor Fresco se ríe del tedioso sueño americano y lo fácil que las “buenas personas” pasan a la extrema violencia. Por lo mismo, los momentos más entretenidos de la serie son cuando el imperativo de lo normal obliga a sus protagonistas a todo tipo de actos deshumanizantes en favor de conservar su estilo de vida. Santa Clarita Diet está a medio camino entre American Beauty y Fido, pero lejos aún de Shaun Of The Dead. También tiene un parecido de familia a Dexter, que golpea en el corazón de los fanáticos nostálgicos. Pero su principal problema es que se aferra demasiado a la reiteración, que funciona sólo hasta cierto punto, y que exagera a veces con la comedia física, tiempo que podría usar para explotar la comedia visual agregándole más ritmo, esto es lo que le falta para entrar en la liga de la película de Edgar Wright.

Por otro lado, Fresco hace uso del suspenso para hilar los 10 episodios y engancharnos durante toda la temporada. A punto de ser descubiertos, Barrymore y Olyphant congenian como esta pareja unida en la vida Y en la muerte. Y la serie es particularmente fuerte cuando ambos están en pantalla, aunque se encarga de mantener un pequeño y controlado grupo de personajes secundarios a los que echar mano para sumar dificultades a sus protagonistas.

¿Alguien necesita reservaciones para el Dorsia?

En Santa Clarita Diet las cosas pasan rápido, afortunadamente también las explicaciones, lo que le da tiempo y espacio para poner a sus personajes en toda clase de situaciones potencialmente cómicas, pero principalmente violentas. Un futuro promisorio para una serie que esperemos tenga tiempo de arreglar sus problemitas y con su humor contribuir a un género que necesitamos con urgencia, en especial en momentos en que la crítica a los vicios de nuestro tiempo se hace tan necesaria.

Y para terminar, un análisis bajo la lógica de los fans maratonistas de netflix que somos. La serie dura en total unas 5 horas. Esto es, una tarde de domingo con los amigos, o dos noches de insomnio entre semana. De cualquier forma, es fácil de ver.