Estreno: Lion, Un Camino a Casa


Estreno: Lion, Un Camino a Casa

Lion es una historia sobre niños perdidos. Niños arrancados de sus hogares por el azar que transitan por las sobrepobladas calles de la India, desprotegidos. Niños que aunque logren rehacer sus vidas, nunca estarán completos. La historia de Saroo (Dev Patel) tiene un final feliz, pero lo que perdió esa noche en ese tren, nunca será recuperado.

En términos formales, Lion es un drama convencional. Se centra en la lucha de los Brierley por rehabilitar a sus dos pequeños hijos adoptivos. Pero sobretodo en el deseo de Saroo por recuperar a la familia que dejó atrás. Patel tiene la difícil tarea de hacer empático el egoísmo de su personaje, que queda de manifiesto en su modo de alejar a su madre adoptiva (Nicole Kidman) y a su novia (Rooney Mara). Tanto Mara como Kidman sostienen dramáticamente la tensión de la película obligándonos a querer conocer su final. Mención especial para Kidman que en breves escenas despliega el arco emocional completo de su personaje, una madre que decidió recibir a dos niños extraviados para ayudarlos a estar completos nuevamente.

Sunny Pawar como el pequeño Saroo

Pero el momento más fuerte de Lion es su secuencia inicial. El pequeño Saroo perdido en las calles de Calcuta, entre la ruina de la ciudad y de sus habitantes. La potencia visual de este espacio que se viene abajo sobre nuestro pequeño protagonista elocuente y csi tan poderosa como la de Germania anno zero o Le Ballon Rouge. Lamentablemente, la película pierde el rumbo para centrarse en los diálogos, confiando el efecto trágico a las actuaciones que aunque cumplen, no pueden superar una narración visual bien articulada.

En su debut cinematográfico como director, Garth Davis logra construir una película emotiva que fija la mirada en las grandes historias que nos pasan desapercibidas por lo lejana de sus geografías. En otra de las contendoras al Oscar a Mejor Película este año, que es una adaptación de una historia real.