[Estreno] Lego Batman: La Película

Primero fueron las risas. Lego Batman continúa la tradición popularizada por Deadpool con un humor autoconsciente, aunque amigable con el público infantil. Chris McKay conjuga lo mejor de la estética de la primera Lego Movie con el tono de Robot Chicken, su anterior trabajo, en una película hecha para grandes sin perder de vista el amplio rango etario de sus consumidores.

Y si la primera era una sátira del viaje del héroe, el elegido, en una sociedad que nos uniforma según nuestro rol en la dinámica producción-consumo, Lego Batman es a su modo una sátira de las películas de superhéroes en general, y de las de Batman en particular, en una sociedad en la que estamos dispuestos de dejar el futuro del mundo en manos de un polémico millonario con visibles y severas fisuras psíquicas.

Will Arnett hace su retorno en la voz de otro protagonista decadente en necesidad de un autoanálisis. Y funciona perfecto. En especial cuando lo encontramos otra vez en una relación tipo (no tan buen) figura paterna e hijo junto a Michael Cera.

¡Cómo olvidar esos precioso momentos tío/sobrino entre Gob y George Michael <3

Lejos de plantear la apatía de Batman como un rasgo que suma a su perfil de chico malo, el ingenio de McKay está en transparentar -con gracia- la dislocasión emocional del caballero de la noche. Porque es su sentido de superioridad moral (mismo compartido por tantos justicieron virtuales en redes sociales), y la necesidad de escapar a su propio aislamiento lo que realmente lo impulsa a ser el guardián de ciudad Gótica, colocándose a sí mismo por encima de la ley.

Lo que queda muy bien expuesto desde la secuencia de inicio. Una contraposición entre el acelerado ritmo de la cacería, con sus microplanos y sus explosiones, y los largos, silenciosos e incómodos planos en que lo vemos en su gigantesca mansión, comiendo solo. “Batman doesn’t do ’ships” – le dice al Joker antes de romperle el corazón, declarándose incapaz de comprometerse en un relación, aún con su archienemigo. En lo que forma una de as tantas cadenas de chistes cortos que con combinación con las rápidas secuencias de acción y sus muchas referencias la convierten en uno de los éxitos seguros de la cartelera veraniega.

Zach Galifianakis en la voz del Joker.

Hasta aquí súper recomendada (especialmente para verla con subtítulos). Pero tal vez algunos de ustedes sean como yo y no puedan evitar restarle diversión a las cosas haciendo preguntas. Para aquellos que comparten mi amargura y continuando con el ánimo meta-analítico de la película, no podemos hacer la vista gorda al dilema moral que supone. Porque aunque el corazón de sus realizadores esté en el lugar correcto, querer hacer una buena película de Batman aprovechando las libertades de la línea creativa de Lego es imposible no cuestionarnos dónde termina el comercial y empieza la película.