[MiniReview] Toni Erdmann, La Vida Después de Hollywood


[MiniReview] Toni Erdmann, La Vida Después de Hollywood

Basta con leer los recientes nominados a los premios Oscars para comprobar la fatiga del cine de industria. Pero hay que verlo como lo que es: allí donde fracasa Hollywood se abre una oportunidad para otras cinematografías. Este es el caso de la premiadísima Toni Erdmann (dir. Maren Ade), una comedia familiar que se hace cargo del cinismo, de la tragedia del mundo estandarizado y de la erosión de los vínculos emocionales dentro y fuera de la familia.

El cine es mejor cuando sus personajes se sienten más cerca de nosotros. La mecanización de las fórmulas a la que han sido reducidos los géneros nos tiene nadando en una piscina de películas efectistas y olvidables. Y es este efecto deshumanizante el que halla resistencia en Toni Erdmann, una película sobre un padre que no teme reducirse a un ridículo alterego para rescatar a su hija de la miseria de una vida subyugada al exitismo.

¿Qué tan incómodos podemos sentirnos con nuestra propia familia? Peter Simonischek y Sandra Hüller nos dan una demostración perfecta de un padre y una hija que ya no tienen qué decirse, atormentados por los silencios incómodos. No es que se odien, no es que algún resentimiento los mantenga alejados, simplemente no se conocen. Pero es a través de la risa que logran encontrar un lugar común, cuando ambos abrazan lo absurdo de sus pequeñas aspiraciones es cuando recién dejan de estar solos.

Toni Erdmann es una película que no se parece a otras películas, que se parece en cambio a la vida. Pueden encontrarla en algunas funciones en el Normadie.