3 películas de 2016 que olvidaremos durante el 2017


3 películas de 2016 que olvidaremos durante el 2017

Soy un gran asiduo al cine, intento ver entre 3 a 5 películas semanales y por lo menos 2 de ellas estrenos. Sin embargo, el 2016 fue el año en que menos películas vi desde que decidí que la narrativa audiovisual sería la forma en la cual pagaría las cuentas pendientes, léase, unos 10 a 12 años atrás. Los factores pueden ser muchos: el hastío, la imposibilidad de relacionarme con esta nueva generación de realizadores del nuevo milenio, la reiteración de ideas, las malas películas, la fiebre del reboot/remake y spin-off.

Por lo mismo, entre tanta mierda de película que nos trajo este año, resumo 3 puntos que me hicieron alejarme de la butaca por sanidad mental.

Warcraft

Duncan Jones -uno de mis directores favoritos- no supo como articular la película, en vez de enfocarse en un punto de vista o una historia particular, lanzó “todo la parrilla” buscando crear la sensación de épica al estilo “El señor de los anillos” pero mezclando la perspectiva de los héroes con la de los villanos en un intento (muy postmoderno) de demostrar que no existen el bien o el mal, sino que todo depende de cómo lo veamos. Y en este intento, falla, pues no nos presenta un claro protagonista ni antagonista, se parece demasiado a la también fallida John Carter, mezcla demasiadas líneas argumentales que parecen no tener correlación real entre ellas, demasiado fan service, demasiadas cosas que pasan sin coherencia.

La que prometía ser la mejor adaptación de un video juego a la pantalla grande (en un año que las películas basadas en video juegos prometían redimirse frente a sus antecesoras) terminó siendo una película de serie B W.

The BFG

Nadie pone en duda que Spielberg suele ser un excelente director. Que siempre encuentra la forma correcta -y maravillosa- de llevar sus historias al cine, sin embargo, su gran estreno de este año es un lata de dos horas que carece de emociones (casi como las historias en Instagram de los millenials) No hay un desarrollo real en las emociones de la protagonista (es un personaje tan olvidaste que incluso: olvidé su nombre) no hay un cambio real en la forma en la que BFG se enfrenta a las situaciones. Todo es frío, pulcro, perfecto. Como una foto de Instagram tomada casualmente en el espejo -que casualmente- se encuentra en la habitación más luminosa y menos desordenada del departamento.

X-Men Apocalypse

X-Men Apocalipse es una película entretenida -en este aspecto cumple- sin embrago, durante todo la función tuve la sensación de que ya vimos/vivimos mucho de esto, en parte porque Bryan Singer sigue ocupando los códigos narrativos que en sus antecesoras, solo que los lleva al nivel 11 en la escala de 10, y además, porque repite varias ideas y temas tratados en las anteriores. Es el ejemplo más claro que el reboot/reinicio o spin-off es un recurso agotado -en serio, cuánto falta para que veamos la historia de los rebeldes que roban los planos de la estrella de la muerte?

En este caso, lamentablemente la guerra entre mutantes y humanos es algo que en 6+ películas nunca logramos ver en realidad, la paz entre facciones mutantes también es algo que se pierde y lo que quedan son los restos, momentos entre la guerra y la paz, restos que a veces pierden coherencia. Y aunque el viaje en el tiempo lo intentan explicar, en realidad es claro que estamos frente a algo que nunca fue planificado y por eso los retcon son unos dejavús de películas que solo son imágenes sueltas en nuestra memoria a mediano plazo.

Bonus: SUICIDE SQUAD

Es fácil seguir la línea de la critica fácil en Suicide Squad: es un video clip, está llena de fallas argumentases y lógicas, nadie sabe actuar, la excesiva utilización de diálogos sobre-expositivos que llegan a niveles Nolanescos y una gran lista de etcéteras, etcéteras, y más etcéteras. Pero el mayor problema de ésta “película” no son estos sino su -apenas disimulado- discurso pro-fascista.

Las Armas del Fascismo

Podría hablar largo sobre el discurso, lo que implica, y cómo no hay nadie reclamando al respecto, pero en la forma que tanto gusta a las nuevas generaciones: enunciaré un problema y cerraré. Quizá así algún-millenial-youtuber haga una teoría sobre qué es el fascismo, a estás alguna ya no me sorprende.

¿Y tú también quieren olvidar el 2016?