Estreno: The Purge, Election Day

Tal parece que casi cualquier nueva idea, esté bien o mal ejecutada, tiene derecho a una secuela en nuestros días, luego la secuela de la secuela, y así. Este es caso de The Purge 3: Election Day (o 12 Horas Para Sobrevivir: El año de la elección, como llegará a nuestras salas), una producción que comenzó como una película de bajo presupuesto y que creció para convertirse en una de las nuevas franquicias rentables de los thrillers de suspenso/horror.  En esta tercera parte, vemos cómo el día de purga es vivido por la clase política dominante, en una suerte de lectura tipo Total Recall sobre cómo los gobiernos democráticos deben lidiar con los “desechos” de nuestro sistema económico.
Debates
Debates
Debo decirlo claramente, me parece muy interesante la idea detrás de la purga: esa única noche en que las leyes se suspenden, se nos devuelve la soberanía y podemos hacer “lo que queramos”. Encuentro gratificante, en términos filosóficos, sociológicos y estéticos, la idea de un Estado refundado en pos de lograr que el sistema capitalista continúe su ascenso, incluso si ello significa legalizar el homicidio y las masacres durante determinado periodo, que las película con focos en la protección de la familia, en la protección y recuperación de la fe en la humanidad, y de la autoprotección como única posible salvación en medio del caos político actual.  Con The Purge se podrían contar tantas historias contingentes y agudas, y aunque hace su intento por comentar sobre la campaña política actual en Estados Unidos, y el polémico problema del control sobre la posesión de armas, eventualmente termina convirtiéndose en un refrito que intenta ser una mezcla entre Escape From LA, London Has Fallen, y cualquier película de terror donde el asesino utiliza una máscara. Muchas referencias a Carpenter, pero poco de su narrativa crítica.
Minorías oprimidas
Minorías oprimidas
Lamentablemente, no hay en The Purge un deseo o intento de purgar los vicios del ya alicaído género de suspenso, sino que lo único que hace es reiterar un modelo que funciona, y es posible que muchas personas lleguen a disfrutar de esta reiteación y refuerzo de ideas, pero detrás de lo efectos especiales, detrás de las actuaciones bajas, detrás de la dirección meramente funcional y sin punto de vista, se esconde el verdadero horror de la purga; y es que frente a una buena idea, Hollywood y los nuevos directores no tienen idea de cómo contar o armar una buena película.