Somnia, antes de despertar  como se titula en esta larga y angosta faja de tierra, es thriller sobrenatural emocionalmente absorbente sobre un niño huérfano cuyos sueños (y pesadillas) se manifiestan físicamente mientras duerme. La película explora los lazos entre padres e hijos marcados por secuencias de intenso y visceral terror que sólo la imaginación de un niño podía conjurar.
Algo bajo la cama
Algo bajo la cama
El equipo de marketing de la película la he vendido como un thriller e incluso como la película de terror que debemos ver estas vacaciones de invierno, sin embargo, Somnia es más un drama fantástico sobre la imaginación, la memoria, las perdidas, la familia y el valor de uso que le podemos dar a ciertos dones, pero sobre todo, cómo nuestros dones, nuestro ingenio e imaginación, pueden ser trastornados y transformarse en lo peor que podemos tener, y lo peor que nos puede ocurrir.
Dicho esto es natural que si vas a ver Somnia y esperas encontrar un película de terror clásica, de esas que abundan actualmente, te vas a aburrir. Esta es una propuesta más pausada, que examina con detención sus referentes, en ese sentido nos recuerda Mamá, o incluso El Laberinto del Fauno, un cine y un horror -no confundir con terror- más cercano al de Guillermo de Toro, donde la fantasía se mezcla con la realidad y la unión de ambas es la mezcla perfecta, el caldo de cultivo para historias que nos obligan a examinar nuestras vidas, nuestro pasado y nuestro presente.
El terror de lo conocido que es desconocido al mismo tiempo
El terror de lo conocido que es desconocido al mismo tiempo
Pero no todo es tan bueno, si bien temáticamente es muy interesante, falla en aspectos técnicos que le quitan credibilidad al relato, los efectos especiales se ven simples, sin la espectacularidad necesaria para encaminar nuestra imaginación a cubrir los vacíos y proyectar nuestros propios miedos y temores en la historia. Otros ripios son las actuaciones, en general todo es bastante plano, sin lograr sobresalir ningún actor, excepto por Jacob Tremblay -a quien ya vimos brillar en The Room– y demuestra que tiene carisma y presencia ante las cámaras.
TL;DR
Somnia, Antes de despertar, es más una película de fantasía o un drama fantástico que una película de terror. Es una historia sobre cómo recordamos y cómo proyectamos esos recuerdos en nuestra vida. Cómo el pasado nos puede atormentar de maneras terribles, pero también, cómo los gestos, los pequeños gestos, son los que nos pueden ayudar. Una película que hay que ver pero no ir a ver como si fuera terror.