Mujeres en el Cine [COLUMNA DE MIERDA]


Mujeres en el Cine [COLUMNA DE MIERDA]

En una época en que los espacios virtuales han abierto plataformas de opinión que nos permiten participar, con relativa igualdad, de las discusiones públicas. Tal parece que el sentirse ofendido se ha convertido en una forma cotidiana de reclamar legítimas representaciones en este mismo espacio. “Protestas” como la perpetuada a través del uso de #OscarSoWhite a comienzos de año, son sólo una muestra de cómo un grupo de usuarios digitales organizados -en colaboración con unos cuantos voceros influyentes- pueden abrir el debate sobre la falta de representación de ciertos sectores en el mundo de la cultura popular y el cine de industria.

Un problema que es por sobre todo, y aunque a muchos les escandalice la expresión, profundamente político. Como bien declara Rancière:  “La política se refiere a lo que se ve, a lo que se puede decir, a quién tiene competencia para ver y calidad para decir, a las propiedades de los espacios y los posibles del tiempo” . Y si aceptamos que a las obras de consumo masivo son portadoras y modeladoras de ciertos valores que tienen una resonancia en nuestras vidas materiales, esto es, si aceptamos que el cine, las series, los comics, videojuegos, etc, modelan en lo simbólico un orden que tiene un correlato en lo material, debemos aceptar entonces que su análisis es necesario. En el fondo, si creemos que reivindicar el rol de las minorías en el espacio del cine hollywoodense nos conduciré paulatinamente a una sociedad más igualitaria, entonces debemos asumir con todo el rigor que merece, el análisis críticos de estas películas.

La feminidad en un mundo en que es ilegítima.
La feminidad en un mundo en que es ilegítima.

Es indudable que la feminidad ha sido poco favorecida en dichas representaciones, si la comparamos con la amplia cobertura que ha tenido la masculinidad como tema. Pero sin embargo, sería ingenuo y descuidado asumir que porque no tenemos el mismo número de heroínas de acción que de héroes, no existen intentos exitosos por aprehender la feminidad en el cine. No porque no podamos conseguir una figurita de Black Widow en nuestro combo de cabritas en el cine, significa que las mujeres hemos sido olvidadas. Nuestro lugar en la sociedad se no sólo se mide por aquellos que compramos.

La mejor forma de demostrar que la feminidad puede ser igualmente atractiva que la masculinidad en la pantalla grande es recurriendo a los ejemplos que lo han hecho evidente, en manos de cineastas masculinos, porque nada tiene que ver el género con el potencial dramático de un personaje. Son muchos los autores, entre ellos algunos célebres y que ocupan un sitial clave en la historia del cine, que han intentando develar lo femenino en el cine, realizadores como Ingmar Bergman, Krzysztof Kieslowski, Lars Von Trier o el propio Ridley Scott han logrado representar con éxito las complejidades de ser mujer, y la lucha más allá del romanticismo del cine de acción y el prototipo de heroína badass. A través de películas sobre mujeres complejas, lidiando con las contradicciones propias de una existencia determinada por la potencial maternidad, la dualidad entre madre y amante, y la violencia simbólica de vivir en una mundo en el que ocupas un lugar insignificante. Mujeres reales. porque no necesitas ser la cara visible de la revolución para probar el valor de tu género. Este mes nos dedicamos a explorar los modelos de feminidad propuestos en películas que creemos clave y en necesidad de reivindicación, para que en un futuro quizá no tan lejano, la historia del cine, del arte, y de la humanidad en general, cuente entre sus filas a mujeres tan importante como los autores hasta aquí mencionados.