Enemigo Invisible, no sabemos quién es el enemigo

Gavin Hood regresa luego de su fallida adopción de Ender’s Game con un thriller que nos habla de los terrores de vivir la guerra a más de 3.000 millas de distancia. Una temática que se insinuaba en su último trabajo, pero que en esta ocasión es trabajado de una manera brillante en este drama sostenido además por las interpretaciones de Helen Mirren, Aaron Paul y Alan Rickman.
Cuando el enemigo cambia de nombre y de apariencia, el enemigo se vuelve invisible
Cuando el enemigo cambia de nombre y de apariencia, el enemigo se vuelve invisible
La película trata una premisa bastante simple, la guerra ha cambiado, ahora la libramos con drones a la distancia, pero los horrores siguen siendo reales. En Enemigo Invisible -que es un título bastante pobre en comparación a su original, Eye In The Sky–  Katherine Powell (Helen Mirren), una oficial de la inteligencia militar británica, lidera una operación secreta para capturar a un grupo de terroristas en Nairobi, Kenia. Cuando se da cuenta que los terroristas están en una misión suicida, ella debe cambiar sus planes de ‘capturar’ por ‘matar’. El piloto estadounidense de drones Steve Watts (Aaron -Pinkman- Paul) recibe la orden de destruir el refugio donde se encuentran los terroristas, pero una niña de nueve años ingresa en la zona donde podría ser herida, esto abre el debate en la sala de guerra –donde no se permite pelear o si quiera discutir– sobre si atacar o no, sobre si matar y así detener un ataque sobre civiles inocentes, es comparable a destruir a niños inocentes cuyo único pecado es estar en el lugar equivocado a la hora equivocada.
En la sala de guerras no se permiten las peleas
En la sala de guerras no se permiten las peleas
Puede que la película sea un poco irreal, porque en los tiempos que corren a cualquier miembro de la milicia que desacate una orden enfrentaría un juicio  militar por in-subordinación, sin embrago, narrativamente funciona perfecto y Aaron Paul, está imperante, en un rol que por primera vez desde el final de Breaking Bad, es muy superior y diferente al de Jesse Pinkman.
Hood logra de manera perfecta, y precisa, el suspenso durante los 100 minutos de duración de la película, algo que es sumamente complicado ya que trata de personajes que son observadores de la acción, en esta película somos mirones, somos simples referidos a la acción, la única acción real que sucede aquí es la de apretar el gatillo -desde la seguridad de un búnker- para hacer volar una cuadra completa en Kenia. Hood lo logra con una mezcla perfecta entre diálogos expositivos, y planos que nos permiten entender la psicología de sus personajes, personajes muy bien llevados no solo por Paul, sino que por el cast completo. 
 Eye in the Sky, es una película que debemos ver porque nos recuerda que los atentados terroristas de extremistas no son los únicos atentados terroristas que existen, hay otros atentados igual o peores que se disfrazan de pacificación.