MiniReview: Trumbo

Para quienes no han querido o podido revisar los grandes éxitos del cine hollywodense, Dalton Trumbo puede parecer un nombre algo exótico, un nuevo nickname para el querido Bryan “Heissenberg” Cranston, pero Trumbo es muchísimo más que eso.
Escribir en la bañera es relajante e inspirador
Escribir en la bañera es relajante e inspirador

 

Dalton Trumbo fue es, uno de los más grandes guionistas de la historia del cine norteamericano, y uno de los más polémicos por ser uno de los hombres fuertes del “comunismo” en los medios masivos norteamericanos en la época de la guerra fría, y esta nueva versión de su biopic basada en el libro de Bruce Cook: Dalton Trumbo, nos muestra como, por sus ideales radicales Trumbo perdió a sus amigos, su trabajo e incluso su libertad por creer en la alocada idea de que las ganancias de los grandes estudios con sus películas debería ser repartida con todos quienes participaron en ellas, por creer que no es solo la labor del jefe de estudio, del director, guionista, o actores crear una buena película, sino que se construye en comunidad, con la ayuda de todos los involucrados y todos en general: quien limpia el set, quien lo construye, y quien lo habita, todos tienen el mismo valor y por tanto, ninguno de ellos debería ser explotado en su trabajo. Era el señor Trumbo ciertamente un radical, como se le ocurre estar a favor de los derechos de los trabajadores.
Es UD. un comunista señor Trumbo?
Es UD. un comunista señor Trumbo?
El gran problema de Trumbo (de la película, no de la persona) es que para tratarse de uno de los más grandes guionistas, el guión, tratamiento visual y ritmo de la película es bastante simple e incluso carente de inspiración. Se aprecia un tibio intento de mezclar el drama y la comedia, algo que Cranston logra de manera perfecta, pero que no ayuda a definir el tono de la película, la cual por estas indefiniciones  se siente más cercano a un episodio largo de TV que una obra cinematográfica que -debería- homenajear a uno de los grandes.
Una película que deberíamos ver, pero que por cosas del destino nunca llegó a nuestras salas.