Desde su muerte en 2011 hemos tenido prácticamente una película sobre Steve por año, cada una pretende ser mejor que la anterior, y siempre hemos sido decepcionados, algo que lamentablemente también ocurre incluso en la última entrega a cargo de Danny Boyle con Michael Fassbender en el papel principal.

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La película intenta ser la biopic definitiva del empresario detrás de la empresa de la manzanita, sin embargo, es una película que no despega y termina pareciéndose más a una producción original de HBO o Syfy para ver un sábado en la tarde antes de dormir la siesta, que una película digna de ser vista en la pantalla grande. Boyle llegó al proyecto luego de la salida de David Fincher, a quien este estilo se le da mucho mejor, pensemos en la maravillosa The Social Network o en House of Cards, ambas basan sus dinámicas en gente conversando mientras caminan, pero Fincher logra darle un estilo único y específico a cada una de ellas, por el contrario, la película de Boyle cuenta con buenas actuaciones por parte de todo el elenco, pero falla en lo más importante: lograr una historia que se cuente de manera visual, así, termina entregándonos una película más cercana a una soup opera que a cualquier otra cosa. La dirección de arte no es más que funcional y ayuda a marcar el paso del tiempo, de ver los cambios que corren alrededor de Steve y en el mismo Steve, el tratamiento de cámara es bastante genérico y funcional, no es un aporte visual a la historia, el montaje y el ritmo tienen problemas la película inicia lento y luego despega a un buen ritmo, luego se ve cortada por el paso del tiempo, y nunca recupera un ritmo que sea cómodo para el espectador o los personajes.

 

In this image released by Universal Pictures, Michael Fassbender appears in a scene from, "Steve Jobs." (Francois Duhamel/Universal Pictures via AP)

En cuanto la representación misma de Steve, no aporta nada nuevo y muestra lo que todos más o menos sabemos o intuimos, Jobs no fue un genio creativo, o un genio de la computación, programación o electrónica, es un personaje bueno para los negocios, un motivador, y gran líder de equipos que estuvo dispuesto a darlo todo por conseguir su objetivo. Astucia que le falta a Boyle al momento de dirigir la película.

 

Publicada originalmente como parte del desafío [30 días, 30 películas]

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