Estreno Legends of Tomorrow: ¿Podrá la Nueva Serie Estar a la Altura The Flash?

Este jueves se estrenó la nueva parte de la triada de series inaugurada por Arrow. Aunque distinta a sus predecesoras, Legends of Tomorrow se propone conjugar la ciencia ficción y el género de superhéroes conforme Rip Hunter (Arthur -Rory, the boy who waited- Darvill) reúne un team de fracturados cuasi héroes con la esperanza de poder evitar el fin de la civilización a manos del iracundo e immortal Vandal Savage (Casper Crump), a quien ya conocimos durante el crossover de The Flash y Arrow a fines del semestre pasado.

Rip y los guardianes del Timey-wimey
Rip y los guardianes del Timey-wimey

Con el entusiasmo del décimo doctor y la rebeldía del noveno (sí, ya comienzan a asomarse los paralelos entre la nueva serie del universo DC y Doctor Who), Hunter llega a la ciudad para abducir a algunos de los antiguos colaboradores de Barry y Oliver: Ray Palmer, Sara Lance, Dr. Stein y su contraparte en la fusión Firestorm, Jefferson Jackson (Franz Drameh), Mick Rory, Leonard Snart y los recientemente introducidos en la franquicia, Hawkgirl y Hawkman, y convencerlos de ocupar su legítimo lugar en la historia como las leyendas que están destinados a ser. Aún y con todo lo inverosímil que suena, cada uno encuentra sus propias razones para aceptar y emprender viajes en el tiempo que les permitan destruir a Savage definitivamente.

En términos formales, y a pesar que la mayoría de los personajes ya cuenta con cierto bagaje en el universo de la serie, el episodio se toma el tiempo de reintroduir a cada uno a través de secuencias episódicas y largos diálogos expositivos que debilitan el estreno y evidencias sus debilidades. Pero es posible vislumbrar su potencial desde la segunda mitad del capítulo, a través de la interacción de un equipo que a parte de formar parte de la misma especie sólo tienen en común su condición de outsiders. La fuerza del piloto, que está pensado como una introducción de dos partes, surge cuando la serie no se toma demasiado en serio a sí misma, cuando se atreve a evidenciar lo absurdo de la misión, de pretender articular un equipo con semejante historial de desequilibrios y complejos no diagnosticados, fortaleza que cobra vida principalmente con la inesperada pero bienvenida alianza entre White Canary, Captain Cold y Heat Wave, los tres miembros más oscuros del proyecto de team y quienes se han abandonado a sus propia abyección celebrándola con una suerte de nihilismo jocoso (en la medida en que es posible tal cosa), en una escena que implica un bar setentero y cerveza de un dólar y que es por lejos lo mejor del episodio.

Pero la poco disimulada exposición no es el mayor de sus problemas, sino la carencia de un villano lo suficientemente atractivo. Reverse Flash y Zoom (ambos mediados por el impecable reverso que ofrece Tom Cavanagh), aunque forman parte de los antagonistas “espejo” que encarnar los valores inmediatamente opuestos al protagonista, tuvieron la capacidad de engrosar los conflictos y complejizar a Barry Allen, así como en la otra vereda, Wilson Fisk (Vincent D’Onofrio) y Kilgrave (David Tennant) son igualmente responsables del éxito de la nueva alianza entre Marvel y Netflix, que Matt Murdock y Jessica Jones. En cambio Savage, que sufre de la vileza antojadiza de Bane en TDKR y el más que contado fascismo mito-poiético de tantos en las producciones del género, no posee la fortaleza de sus colegas ni por construcción dramática ni por narrativa audiovisual.

Lejos lo mejor del capítulo.
Lejos lo mejor del capítulo.

Sin embargo, aún falta el episodio de la próxima semana para completar el panorama de lo que será esta primera temporada, que tendrá un total de 16, particularmente el cómo se inclinarán en el tratamiento de los formatos y el tono. De momento sigue siendo una serie de CW, para bien o para mal, que mezcla la exposición y los dramas amorosos con un par de buenos set pieces cuyo valor aumenta si pensamos que se trata de un presupuesto de TV.