In-Edit Nescafé 2015: Orion The Man Who Would Be King


In-Edit Nescafé 2015: Orion The Man Who Would Be King

Personas que imitan a Elvis, que se parecen a Elvis o que pretenden ser Elvis hay muchas, de todas estas historias la de Jimmy Ellis es particularmente extraña; está llena de engaños, robos, mitos y mucha, mucha mala suerte. Jimmy es un gran cantante y su mayor problema es que su voz suena muy parecido a Elvis, un problema de lo cual sus productores siempre trataron de sacar provecho, sin embargo, fue tras la muerte de El Rey que Jimmy sacrificó todo lo que tenía por un poco de fama.

 

orion_5_screencomment-631x312

Quizás lo más lamentable es que el documental pasa por alto la conexión más importante entre Jimmy/Orion y Elvis es su relación con la fama, una tragedia que en ninguno de los casos terminó bien. Orion sin poder quitarse la máscara, viviendo de la fama prestada de Elvis, alimentando la mentira que El Rey sigue vivo, y Elvis sin poder hacer nada, consumido en su fama, sin conexión con la realidad, quizás lo que más necesitaba. Ambas historias cruzadas por un mismo fantasma, el de la fama, que acosó a cada uno de manera opuesta, a Elvis por su exceso y a Jimmy por su ausencia y es esta conexión casi mítica la que se desaprovecha en un documental que insiste en recolectar la mayor cantidad de hitos posibles sin pronunciarse al respecto.

Orion, The Man Who Would Be King no es la historia de un doble de Elvis, es la historia de un hombre que no puede sino ser el doble de Elvis, llenar las ansias de un público aún en duelo y que, tal y como El Rey, termina ahogado por la angustia de tener que renunciar a sí mismo para satisfacer las espectativas de su fanaticada. Dos caras de una misma moneda, de la historia de alguien que busca desarrollar su pasión, que sacrifia todo por el éxito hasta que el éxito le exige dejar de ser él mismo, un hombre que también tuvo un final abrupto e inesperado, injustificado.

 

Una historia llena de matices y atractivas aristas que se pierden tras la falta de dirección. Audiovisualmente el documental es pobre, carece de la chispa de su protagonista, su ritmo es lento, y nunca llega a emocionar con su relato como la naturaleza de la vida de Jimmy lo amerita.