Mezclando géneros y referencias llega a nuestras salas Operación Ultra (American Ultra), una comedia de acción protagonizada por una parejas de yonkis aparentemente inofensivos, quienes deben enfrentar una serie de dificultades para defender su amor al enterarse de las verdaderas habilidades de Mike (Jesse Eisenberg), que implican diversas formas de tortura física y que habían estado dormidas durante años. Con un profundo arraigo en los hitos que hicieron populares al cine de acción y a la comedia de outsiders, la película a cargo de Nima Nourizadeh busca explotar con el humor propio de nuestro tiempo, su condición híbrida.

Amor Alternativo
Amor Alternativo

La tranquila vida de Mike y Phoebe (Kristen Stewart) sufre el mayor de los sobresaltos cuando un grupo de anónimos asaltantes intenta asesinar a Mike, y que terminar encontrando una muerte violenta de su mano. Y así la pareja, que no conocían más crisis que la abstinencia forzada ante la falla de un proveedor o las insignificantes complicaciones derivadas de la locura temporal propia del consumo, se ve obligada a intentar descifrar las razones detrás de una operación de exterminio con alcances nacionales. Protagonizando arriesgadas secuencias cuyo daño colateral es más que alarmante.

Mike (Jesse Eisenberg) en la víspera del atentado.
Mike (Jesse Eisenberg) en la víspera del atentado.

Eisenberg y Stewart funcionan perfecto como una pareja que desde el comienzo se siente poco verosímil, pero que conforme descubrimos las razones que tiene para serlo, terminamos concediéndole credibilidad a un amor sencillo pero lo suficientemente poderoso como para desafiar a las autoridades gubernamentales, y que se intensifica aún más luego que la verdad queda al descubierto. Dándole espacio a las constantes citas y mezclas de formato, para construir un relato entretenido y anecdótico.

Una película que si bien es fruto de la conjunción de varios géneros, se las arregla para desarrollar una identidad propia y contar una historia rápida y entretenida. Pero que no obstante carece del ojo enciclopédico de Edgar Wright, y del genio sarcástico de Irvine Welsh.