MiniReview: Knock Knock Seducción Fatal

Eli Roth dirige y comparte créditos de guión con Nicolás López y Guillermo Amoedo en Knock Knock: Seducción Fatal, una co-producción chileno-estadounidense que cuenta cómo el frágil proyecto de vida familiar de Evan (Keanu Reeves) se desmorona luego de una noche de indiscreción, o en sus propias palabras, de “free pizza”. Thriller que ahonda en la doble moral, actualizando de paso la antigua premisa de Death Game al mostrar que la humillación pública -a través de nuestras redes sociales favoritas- puede ser peor castigo que la muerte.

"that´s bait"
«That´s bait»

En principio Evan es un idílico padre y esposo, respetuoso de los protocolos sociales y aparentemente feliz quien ve interrumpida una solitaria noche de trabajo con la llegada de dos jóvenes extraviadas y en necesidad de ayuda. Siendo el caballero que es, les abre la puerta de su casa y les ofrece asistencia. Pero a los pocos minutos Génesis (Lorenza Izzo) y Bel (Ana de Armas) son capaces de detectar un sesgo de vanidad en Evan, quien en un intendo por acercarse a la jerga adolescente les cuenta de su alocada ex vida como DJ, y sacar provecho de ella hasta hacerlo caer en un juego que lo obliga a mostrar el monstruo que lleva dentro, materializando el juego infantil que mantenía con sus hijos la mañana antes de perderlo todo.

Génesis (Lorenza Izzo)
Génesis (Lorenza Izzo)

Para aquellos familiarizados con el estilo de Roth, no será sorpresa que la película transcurra entre distintos tonos que incluyen el horror frente a la irremediable situación de su protagonista, y el humor de dos antagonistas que explotan todos los mitos sobre la histeria femenina para mantener la verosimilitud de un juego a veces terrible, y a veces irrisorio. O sea, una película que explota nuestros miedos con la liviandad con que se nos permite abordar los mismos en el espacio virtual, entretenida, satírica y autoconsciente, un estreno ideal para las salidas en grupo.