MiniReview: Ruth y Alex


MiniReview: Ruth y Alex

En medio de una sobrecargada cartelera de vacaciones de invierno llega Ruth y Alex, un drama sucinto y acotado que narra la mezquindad del creciente negocio inmobiliario en Nueva York. La pareja, interpretada con toda naturalidad por Diane Keaton y Morgan Freeman, lucha por sobreponerse a la nostalgia del hogar y encontrar uno nuevo con mayores comodidades para los años futuros.

Diane Keaton y Morgan Freeman
Diane Keaton y Morgan Freeman

La sobrepoblaciòn ha incrementado el valor del barrio, con decenas de hipsters esperando la oportunidad de adquirir un hogar de las dimensiones que el de los Carver. Así, su tranquila rutina es brutalmente interrumpida por una hiperventilada agente inmobiliaria (Cynthia Nixon), inquilinos de todo tipo, y el burda tratamiento periodístico a la historia de un joven inmigrante, oriundo de Uzbekistan, perseguido bajo sospecha de terrorismo aún sin ninguna prueba. Todo, sumado a la inoportuna enfermedad de su mascota, los obliga a recobrar el coraje que forjaron años atrás siendo una pareja interracial en un tiempo en que eran considerados una abominación, y retomar el control sobre sus vidas.

Richard Loncraine hace funcionar con éxito la historia original de Jill Ciment, en una película que utiliza estos simples dispositivos como un modo de narrar con efectividad las reflexiones sobre aquello a lo que vale la pena aferrarse. Y para Ruth y Alex, se trata de ver más allá de los prejuicios, y las construcciones mediáticas, para comunicarse y establecer relaciones sólidas, no como aquellas superficiales que tan fácilmente se dan a través de estos medios. Una película fácil de mirar pero no por eso facilista, que funciona como una pausa necesaria entre un panorama lleno de fantasías post apocalípticas.