MiniReview: Promesa de Vida

En su debut como director, Russell Crowe nos trae un drama bélico sobre un padre tratando de localizar a sus hijos luego de la batalla de Galípoli, poco después del fin de la primera guerra mundial. Promesa de Vida (título original, The Water Diviner, aludiendo a la facultad del protagonista para encontrar agua) relata el viaje de Connor a Turquía en una búsqueda que explora las tensiones de las identidades nacionales cuando se atraviesa el duelo de la guerra.

Connor (Crowe) de paseo con la viuda Ayshe (Olga Kurylenko)
Connor (Crowe) de paseo con la viuda Ayshe (Olga Kurylenko)

Después de cuatro años de ausencia la pérdida se hace demasiado pesada, Connor (interpretado por Crowe) decide viajar a la tierra que le robó a su familia pero en su itinerario se encuentra con una nación que continúa en conflicto mientras los ciudadanos comunes, los padres, esposas e hijos de los soldados vencidos, tratan de reconstruir sus vidas. Unido por el duelo, Connor se acompaña de Ayshe (Olga Kurylenko), una viuda que se niega a aceptar la muerte de su esposo y quien lo ayuda a llegar a la isla donde sus hijos desaparecieron. Una película sobre la caída de los nacionalismos, sobre padres sopesando ideología y duelo.

Los hermanos Connor en la Batalla de Galípoli.
Los hermanos Connor en la Batalla de Galípoli.

Un relato que funciona en su presentación, hasta el momento en que descubrimos la ausencia de los hijos y el real conflicto de Joshua, pero que se va desarmando un poco conforme lo acompañamos en su búsqueda. Crowe escoge un tema interesante e incluso se atreve con las metáforas, sin embargo, se pierde en dramas románticos demasiado forzados y en la premura de la acción sin detenerse a retratar -o darnos una pausa para asimilar por nosotros mismos- lo que ocurre con los personajes. Un emotivo y a ratos interesante estreno, especial para los fans del género.