Final de Temporada: Knights of Sidonia 2 Y la Crisis de la Adolescencia Gauna


Final de Temporada: Knights of Sidonia 2 Y la Crisis de la Adolescencia Gauna

Knights of Sidonia fue una de las sorpresas más interesantes que estrenó Netflix el año pasado, con una propuesta visualmente desafiante y que narrativamente logró reivindicar el descuidado estado del género, ambos factores pesaron demasiado sobre esta segunda entrega. Una temporada que a pesar de comenzar con agilidad, y de continuar innovando en lo formal, luego del tercer episodio va perdiendo el rumbo y decantando en un drama romántico, excesivamente adolescente y sobrepoblado de fanservice.

Tsumugi en su primer combate.
Tsumugi en su primer combate.

Se entiende el cambio de foco desde la contextualización hacia el espacio mental de sus protagonistas, relegados de las responsabilidades del la exposición e introducción de Sidonia y sus modos de subsistir resulta natural profundizar en los personajes, el problema surge cuando se hace en desmedro del resto. Durante los primeros episodios vemos las mejoras en el arsenal humano, particularmente gracias al nacimiento de Tsumugi, una híbrido humano-gauna que conserva similitudes con Hoshijiro, y el incremento en las habilidades y equipamiento de Tanikaze, generando las expectativas de una temporada marcada por nuevos y emocionantes enfrentamientos, tanto dentro como fuera de Sidonia.

El conflicto político y cambio de liderazgo es opacado por el drama adolescente.
El conflicto político y cambio de liderazgo es opacado por el drama adolescente.

Pero conforme avanza, los pormenores del golpe de estado; del verdadero origen de Nagate; del rechazo social que provoca Tsumugi; y de la creciente inteligencia de los gauna; sirven como fondo sobre el cual se desarrolla el drama amoroso de Tanikaze, y la difícil situación en la que se encuentra al ser pretendido por tres compañeras. Tema que no sólo es innecesariamente dilatado sino que además excesivamente sexualizado, y lo que pudo ser un acento interesante en medio de la crisis política de Sidonia, termina socavando todo lo construído en la entrega anterior.

Super mecha
Super mecha

Visualmente continúa siendo impecable, lo único que resta suspenso a las espectaculares peleas es la aparición del nuevo mecha piloteado por Tanikaze, cuya incretible resistencia le permite no estar nunca en verdadero peligro. Pero sin duda el punto más alto de la temporada es Tsumugi, quien a pesar del discutido tentáculo que utiliza para convivir cotidianamente con sus amigos, es uno de los diseños mejor tratados, tanto en animación como en personalidad. A pesar de ser la nueva arma de la humanidad, Tsumugi es vulnerable tanto física como emocionalmente, su juventud y la falta de experiencia real en combate hacen que cada una de sus peleas sea genuinamente emocionante.

Una temporada que si bien mantiene la calidad de su animación, que es uno de sus mayores atractivos, deja de lado la verosimilitud que tan cuidadosamente construyó durante la temporada anterior, entregándose a la fantasía facilista de la super-resistencia y el humor romántico, en desmedro del suspenso y la empatía que nos despertaron sus personajes en la entrega pasada.