Estreno: Ant-Man

A parte de la temprana desvinculación de Edgar Wright, quien pudo haber convertido una producción bastante estandarizada en una película propiamente tal, Ant-man sufre del mismo mal que todas las superproducciones de nuestro tiempo: el exceso de “adelantos” que hace decantar las expectativas. Porque por mucho que disfrutemos de los previews de los estrenos que tanto anhelamos, la cultura del tráiler a menudo no nos deja más que pequeños vacíos intermedios, haciendo que el visionado oficial se sienta como la conjunción de todos los clips con los que fuimos bombardeados durante las cada vez más largas campañas publicitarias.

Evangeline -done with ur shit- Lilly como Hope Van Dyne.
Evangeline -done with ur shit- Lilly como Hope Van Dyne.

En lo que a “origen” se refiere, comienza con un alterado Hank Pym (Michael Douglas) quien habiendo desarrollado una tecnología capaz de manipular la distancia entre átomos, teme que sus cientos de aplicaciones militares lo conviertan en otro abominable científico en la historia del hombre. Pasados los años, Pym debe recurrir a la misma tecnología que juró encubrir para detener a su otrora discípulo, Darren Cross (Corey Stoll), de vender una tecnología similar y desatar el caos mundial. En su búsqueda por el perfecto ladrón Pym se toma con Scott Lang (Paul Rudd),un heroico ex-convicto que ha sido marginado social y familiarmente luego de cumplir condena por hackear a sus antiguos jefes para devolver millonarias cifras a los desprotegidos usuarios, a quien Pym decide confiar su preciado traje y la misión de salvar al mundo, a pesar que su hija Hope (Evangeline Lilly) es más apta para la misión en cada aspecto.

Stoll antes de Yellowjacket
Stoll antes de Yellowjacket y Pym (Michael Douglas)

Explotando el lado más cómico del universo cinematográfico de Marvel, aprovechando la paradigmática naturaleza de los poderes de Ant-man, posee secuencias indiscutiblemente graciosas (obvios vestigios de la pluma de Wright); las conversaciones recreadas de Luis (Michael Peña) que nos recuerdan la brillante secuencia introductoria de Hot Fuzz; el malentedido de Siri reproduciendo Disintegration de The Cure en una de las más emocionantes secuencias de pelea; y el cambio de punto de vista que involucra aquella escena de acción extrema sobre Thomas el trencito, son los aspectos más novedosos de una narración que de otro modo se perdería en lo obvio. Pero a su vez, son acentos tan aislados que sólo nos dan tiempo para lamentar aún más la ausencia de Wright.

Los efectos visuales acompañaban los constantes cambios de perspectiva entre mundos de distintos tamaños, incluyendo un breve vistazo al espacio subatómico, y conforman otro de los puntos fuertes de Ant-man. Sobrellevando grandes desafíos, que incluyen el titánico rejuvenecimiento de Michael Douglas durante la escena inicial, aportan tensión y suspenso a una historia que tiene grandes vacíos en la presentación y tratamiento de sus personajes.

Mano de Obra:  Dave (T.I.), Luis (Michael Peña) y Kurt (David Dastmalchian)
Mano de Obra: Dave (T.I.), Luis (Michael Peña) y Kurt (David Dastmalchian)

Aunque Paul Rudd se siente más que cómodo en su incómoda transformación en Ant-man, vistiéndolo con tanta naturalidad que a veces olvidamos que se trata de su primera personificación. Stoll, por otro lado, interpreta con entusiasmo un personaje bastante desfavorecido, un villano de manual sin mayor desarrollo (y no digamos que faltó tiempo para ello en una película que se extiende excesivamente por poco más de dos horas). Maltrato materializado en la forma de abominables outfits y crueles experimentos en corderitos.

Mejor secuencia de acción.
Mejor secuencia de acción protagonizada por un trencito.

Otro de los personajes que más sufre, para variar, es el de Hope, una exitosa ejecutiva que es constantemente víctima de chistes por su exceso de “mal humor”, pero considerando que ella es la única que debe poner a un lado sus ambiciones personales para no interferir con los deseos ni de Pym ni de Lang, deseos que convenientemente coinciden con el bien de la humanidad, su falta de entusiasmo parece justificable. Pues mientras su padre intenta aliviar su complejo de culpa; Scott intenta redimirse frente a los ojos de su hija; y Darren busca vengarse por el desaire de su maestro, ella debe poner sus múltiples habilidades al servicio de los tres, todo por el “bien común”, siguiendo los pasos de Janet, su madre, quien según el relato de Pym murió como una heroína, pero no obstante, cuya heroica muerte permanece en el anonimato.

Los persuasivos oblicuos de Rudd
Los persuasivos oblicuos de Rudd

Como ya lo anticiparon sus numerosos adelantos, Ant-man es una película graciosa, que triunfa en presentar -y hacer querer- a Lang, haciendo las citas y conexiones necesarias con la próxima Civil War, cliffhanger a cargo de sus dos escenas post-créditos. Una película que sin embargo, no trasciende ni sobresale entre las de su tipo, y cuyo humor -pobremente dirigido- termina disolviéndose en lugares comunes.