Estrenos: Mad Max Fury Road

Para los de mi generación, Mad Max Fury Road es lo más cerca que estaremos de volver a ver como estreno a uno de los clásicos de nuestra infancia. En cierto sentido, es una película anacrónica, de esos errores maravillosos que suceden cada 10 o 20 años en el cine, donde forma y el contenido coinciden y dan paso a una obra íntegra, a un discurso bien estructurado, a una película que recuerda por lo que se hacen películas; por el espectáculo, por la belleza de una imagen en movimiento trabajada por un equipo que entiende lo que está haciendo.

Más efectos prácticos y menos CGI
Más efectos prácticos y menos CGI

George Miller, el director que muchos conocen por Happy Feet, logra volver 30 años en el tiempo y devolvernos a los 80s, tiempo en que las películas – tanto en su ocasional seriedad como en su ser entretenimiento- eran competentes en sí mismas y no sólo por el merchandising agregado (aunque fue la época que inventó el merchandising cinematográfico). Visualmente equiparable a las últimas de Ridley Scott, Exodus y Prometheus, y cómo ellas, también más centrada en su potencial audiovisual más que en el narrativo, aunque esta vez Miller logra dar con el tono perfecto para que la historia brille y deslumbre.

Charlize Theron y Tom Hardy están impecables en sus personajes
Charlize Theron y Tom Hardy están impecables en sus personajes

Pero no todo es tan perfecto como pareciera, me da la impresión que esta película es más suave que las anteriores, no se malentienda, es violenta, a veces innecesariamente violenta, pero también tiene menos sarcasmo, menos crítica y menos risa de sí misma, es un versión más adulta , más pulida y si se quiere, más plástica, pero aún así es Mad Max en el cine, en mi vida adulta.