Estrenos: Inquebrantable [Unbroken]

Angelina Jolie vuelve a oficiar como directora encabezando Unbroken, biopic que cuenta la historia del corredor olímpico Louis Zamperini y el cómo su “inquebrantable” espíritu lo ayudó a sobrevivir a los horrores de la II Guerra. Con los hermanos Coen compartiendo créditos en la escritura del guión y basada en el libro de Laura Hillenbrand, la película recorre todos los hitos del amor cristiano en su intento por retratar la fortaleza humana en tiempos de extrema violencia.

Jack O’Connell (Louis Zamperini
  Louis Zamperini (Jack O’Connell)

Así como nos la presentan, la historia de Zamperini (Jack O´Connell) no sólo conmueve por su entereza moral e ideológica, así como por su capacidad de sobreponerse a la adversidad, sino por ser el ejemplo vivo de las virtudes del esfuerzo y la conversión a la fe. Porque después de haber recibido el incentivo de su hermano mayor, el apoyo incondicional de sus padres, el ánimo constante de sus compañeros soldados y hasta los desafíos brutales de uno de sus captores japoneses, Zamperini abandona su escepticismo y da a Dios el crédito de salvar su vida, razón por la que se dedicó a motivar a otros en la religión, una vez de vuelta en EEUU.

Porque en su intento por sobreponer el heroísmo de Zamperini a las tensiones políticas que en su historia abundan pero no conviene explorar, Unbroken termina siendo un ejercicio tibio -de los que hay demasiados- que evade revelar directamente su postura exaltando las cualidades catárquicas del martirio. Prueba de ello es su intento por humanizar a Watanabe (Miyavi, en una interpretación honesta y sensible), oficial responsable de gran parte del sufrimiento de Zamperini, como un gesto por despolarizar esa parte del conflicto pero, en el momento crítico, se opta por anunciar el fin de la guerra omitiendo convenientemente los detalles de los bombardeos a Hiroshima y Nagasaki (contrapeso natural a la victimización).

Watanabe "The Bird" (Miyavi)
Watanabe «The Bird» (Miyavi)

Una película aparentemente inofensiva pero que insiste en el amor cristiano como la clave para la tranquilidad espiritual, idea rematada con la imagen de Zamperini sosteniendo el madero sobre su espalda, ya cansado, intentando combatir con resistencia la soberbia de sus captores, y cuya imagen tiene más de un parecido con la crucificción; eso sumado a los textos finales sobre el perdón que le concedió a sus captores, la bondad del hombre blanco que perdona a sus ex enemigos pero guarda silencio (al menos en la película) con respecto a las atrocidades perpetuadas por los suyos.

#NotJesus
#NotJesus

Cinematográficamente conservadora, sobremusicalizada y a ratos demasiado predecible, otra película más en el amplio conjunto de las que retratan la lucha del bien contra el mal a través de la virtud del hombre (blanco) versus la maldad del extranjero. Lamentable desaprovechamiento de todo el talento del equipo responsable.