Estreno: No Confíes en Nadie

Nicole Kidman y Colin Firth vuelven a colaborar juntos en No Confíes en Nadie [Before I Go Yo Sleep], thriller adaptado de la novela de S. J. Watson, que hoy llega a nuestras salas. Christine (Kidman) padece amnesia anterógrada, lo que le impide almacenar nuevos recuerdos y depende exclusivamente de la versión de la realidad que le entrega su esposo Ben (Firth), cada día.

Nicole Kidman y Mark Strong
Nicole Kidman y Mark Strong

Condición similar a la del personaje de Guy Pearce en Memento, el suspenso comienza cuando Christine recibe una llamada telefónica de su psiquiatra y descubre que ha mantenido un diario virtual durante días, lo que le permite tomar consciencia de ciertos descubrimientos que no coinciden con las versiones que le da su esposo. Pero también, recuperar recuerdos fragmentados de su pasado y los pormenores que rodearon su “accidente”.

Se nota la comodidad entre Kidman y Firth lo que les permite dar credibilidad a personajes en un contexto a menudo poco verosímil (o al menos, dudoso). Al guión y la dirección de Rowan Joffe, les cuestan un tanto construir credibilidad al comienzo, con una narrativa que yuxtapone líneas temporales tratando de emular la desorientación de Christine (aunque con bastante más moderación que Nolan), cuestión que termina cediendo para lograr engancharnos en las sospechosas circunstancias que rodearon su accidente años atrás. En este sentido, el fuerte de la película está durante el segundo acto y se extiende hasta el climax, con un giro final que aunque predecible, es eficientemente sostenido por las interpretaciones de Kidman y Firth, y cierra la historia de una mujer a merced de la voluntad y necesidades de 4 hombres, frente a las cuales debe ceder o someterse.

Una película bastante convencional dentro del género, que alcanza a formular esa inquietud sobre la vulnerabilidad femenina frente a relaciones abusivas (un poco como Rosemary, en el clásico de terror de los 60s). Pero que lamentablemente se conforma con una resolución conciliadora, y un final feliz.