The Walking Dead: Mid-season Finale [review sin spoilers]


The Walking Dead: Mid-season Finale [review sin spoilers]

Cada vez toman más fuerza las despedidas de mitad de temporada, con Coda se da por terminada la primera mitad de la quinta temporada de The Walking Dead, que tendrá su regreso en Febrero del próximo año. Conservando la idea de un pequeño clímax antes del clímax final al término de la temporada, el episodio estuvo centrado en las tensas negociaciones y detalles del plan para traer de regreso a Carol y Beth desde el Grady Memorial, en un contexto en el que la familia ha luchado sin tregua por volver a estar unida.

Mientras Rick y Daryl lidian con los pormenores del rescate, el padre Gabriel vive su propia cruzada por ver con sus propios ojos en lo que se ha convertido su vecindario, el devastador panorama de un mundo abandonado por Dios, y por último, Glenn y Maggie recogen las migajas del espíritu de Abraham luego de la confesión de Eugene. Beth es el último eslabón en la cadena del reencuentro definitivo (obviando la reaparición de Morgan, de la que Rick aún no está enterado), pero ya no se trata de la niña sumisa y temerosa de Dios que dejó la granja hace tanto, las pérdidas de los desencuentros la han marcado, le han permitido entender que en un tiempo en el que todos están virtualmente muertos la única libertad es la de decidir por quienes y por qué te arriesgas.

Carl ha probado su valor durante esta 5° temporada.
Carl ha probado su valor durante esta 5° temporada.

A pesar que Crossed y Coda pudieron perfectamente ser un solo episodio (una lástima que el calendario se imponga a la óptima entrega del contenido), el capítulo pudo hacer coincidir el nuevo temperamento de Rick con una decisión que, aunque un tanto anticlimática, era necesaria para asegurar la seguridad del grupo. Coda deja a nuestro team -y de paso, también a nosotros- abandonados a la futilidad, teniendo que aceptar lo inaceptable. Uno de los finales más oscuros que nos recuerda la brutal decisión que debió tomar Carol al final de la temporada anterior, que llega a remecer la confianza y fuerza de voluntad con la que habían actuado hasta ahora. Pero que también nos golpea a nosotros, tan difícil de digerir que eclipsa las ansias por el regreso de lo que resta de temporada.

El tenso intercambio de rehenes.
El tenso intercambio de rehenes.

Una temporada que ha recuperado a varias ovejas que se habían alejado del rebaño luego de tanta inconsistencia narrativa, celebrando cifras que aseguran el futuro de las próximas entregas. Pero sobretodo, una temporada que ha sabido combinar la acción con el drama de sus personajes, entregando pequeñas pistas de lo que se vendrá: los nuevos moradores de Terminus, el solitario regreso de Morgan, la incorporación de Gabriel y la mentira de Eugene nos hacen pensar en que no habrá demasiado tiempo para recordar y sanarse de las heridas provocadas por los que ya no están. Aunque tantas apariciones esporádicas van mermando nuestra empatía, lo que se traduce en que desde hace ya un tiempo que a la serie le está costando golpearnos con alguna pérdida o comprometernos del todo con la tragedia.