Estreno: Primicial Mortal, la transformación de Gyllenhaal


Estreno: Primicial Mortal, la transformación de Gyllenhaal

Una merecida nominación a los Golden Globes recibió Jake Gyllenhaal por su cautivante interpretación en Primicia Mortal (Nightcrawler), ópera prima de Dan Gilroy (guionista de las megaproducciones The Bourne Legacy y Real Steal) que llega a nuestras salas el próximo 17 de Diciembre.

"If it bleeds, it leads" es el mantra de Bloom.
“If it bleeds, it leads” es el mantra de Bloom.

En un ejercicio similar al de David Lynch en Blue Velvet -con distancias considerables, claro-, Gilroy nos introduce en una cara menos despampanante de Los Ángeles, en la vida de aquellos que hacen el trabajo sucio para que los ciudadanos decentes tengan algo de que hablar en la oficina en las mañanas, y una razón para invertir en la seguridad personal. Lou Bloom (Gyllenhaal) es un hombre voluntarioso pero desempleado, quien una noche se cruza con Joe Loder (Bill Paxton) y conoce el oscuro negocio de los “caza noticias” o más bien, los carroñeros que se dedican a registrar el lado más violento de los crímenes para luego venderlos a las cadenas noticiosas, quienes amablemente las hacen llegar a nosotros para mantenernos “informados”.

Si bien la ética de las grandes cadenas respecto a la sobreexposición de la violencia en la sección policial de los noticieros, no es para nada nuevo. Nightcrawler la utiliza como premisa para narrar algo más; el brutal alcance del pragmatismo necesario para triunfar en dicho espacio. En principio resulta cómodo condenar la sensibilidad perversa de Bloom, pero a ratos su neurosis es canalizada en perseverancia y perfeccionismo, ambos valores ampliamente celebrados por una sociedad exitista como la nuestra, y el propio Bloom se jacta de simplemente ser un profesional dedicado. Como contraparte, Bloom colabora con Nina (Rene Russo), la directora del noticiero de una cadena menor, quien nos revela el perfil criminal más cotizado: crímenes contra gente blanca en barrios acomodados, el lucrativo negocio de explotar el temor burgués.

"En televisión, todo se ve tan real" le confiesa Bloom a Nina la primera vez que visita el canal.
“En televisión, todo se ve tan real” le confiesa Bloom a Nina la primera vez que visita el canal.

Con una tensión que se construye de a poco, principalmente cargada a la incomodidad que genera la autoconfianza de Bloom, potenciada por la actuación de Gyllenhaal (que recordemos se unió a la tradición de varios de sus colegas y bajó 15 kilos para interpretar a Lou), reitera además el antiguo problema sobre la naturaleza voyerista del audiovisual. Con secuencias que nos recuerdan al clásico Peeping Tom, y un protagonista que le encuentra un valor práctico al mismo sentimiento que esclavizó a Mark Lewis.

Una película que se perfila entre las mejores del año, que crece y nos atrapa en nuestras propias ansias de brutalidad explícita. Con bellas y oscuras claves sobre el quehacer cinematográfico, Bloom es un obsesionado por una buena composición y tensión dramática, Nightcrawler apela a las obsesiones de los que trabajamos en el medio.