El Ciclo está completo: La Leyenda de Korra, Final de Serie

En 2005 una de las cadenas de televisión infantil más exitosa estrenó Avatar: The Last Airbender. Ocho años después, se emitieron los últimos episodios de La Leyenda de Korra, con un final argumentalmente menos preciso pero discursivamente más provocador e inquietante. Después de todo, una de las características más evidentes de la serie creada por Michael DiMartino y Bryan Konierzko, es su capacidad de plantear problemas complejos e importantes a un target intelectualmente subvalorado por gran parte de la programación actual.

El ciclo del avatar
El ciclo del avatar

En un contexto en el que nuestra memoria histórica parece cada vez más débil y lejana, Avatar fue capaz de presentar a un público muy joven problemas tan severos como el colonialismo y el genocidio. Y más que eso, sus protagonistas no sólo luchan contra la guerra expansiva iniciada por la Nación del Fuego 100 años atrás, sino que enfrentan conflictos culturales: Katara pone en tensión toda la tradición patriarcal de su pueblo cuando desafía abiertamente al maestro Pakku quien no quiso tomarla como discípula por ser mujer, e inspira a los maestros tierra a luchar por su libertad en una de las tantas prisiones de la Nación del fuego; Toph le demuestra a su familia -y a todos nosotros- que su ceguera no es una desventaja sino la oportunidad de encontrar nuevas formas, convirtiéndose en la más poderosa maestro tierra de la franquicia; mientras que Zuko demuestra que nada está decidido mientras tengamos el valor de aceptar las consecuencias de nuestras decisiones.

Aún así, La Leyenda de Korra siempre se sintió más débil que su predecesora.Por una parte, difícil comenzar a ver una serie que continúa luego de la muerte de su protagonista, pero también, ambiciosa tarea la de querer representar tantas visiones políticas distintas en poco más de 10 episodios. Lo que resultó en versiones sesgadas de ciertas ideologías, y en el caso de Kuvira, la reducción psicologista de uno de los villanos más interesantes, pero lo que es peor, la decisión final del príncipe Wu de abdicar como Rey e instalar la democracia en el Reino Tierra como quien dicta una nueva norma en el consejo de curso del colegio, es poco verosímil e irrisoria.

La introspección de Korra.
La introspección de Korra.

Otro de los puntos débiles de su final fue el exceso de comedia, no porque el término de una serie deba estar marcado por el drama pero sí porque es necesario dejar tiempo y espacio para que todos aquellos que la siguieron durante años tengan la oportunidad de despedirse apropiadamente. En este sentido, el final de Korra fue narrativamente débil, demasiado conveniente, sobrecargado y un poco forzado, e imposible no compararlo con ese final íntegro y conmovedor de ATLA.

Pero como ocurrió con la serie en general, lo que sí nos recordó ese espíritu transformador de ATLA fue el final sugerente respecto a la naturaleza de la relación entre Korra y Asami. Desde que su amistad disolvió las tensiones del triángulo amoroso que alguna vez protagonizaron junto a Mako, que comenzaron a surgir especulaciones sobre los pormenores de dicha relación. Durante la 3era temporada resultaba obvio que Asami era el gran pilar emocional del avatar, y durante su recuperación post envenenamiento, quedaría sería aún más evidente que en los momentos en los Korra se sentía avergonzada de sí misma, Asami era la única con quien podía compartir su inseguridad.

Aang, el avatar más consecuente y EL MEJOR MOMENTO DE LA TEMPORADA.
Aang, el avatar más consecuente y EL MEJOR MOMENTO DE LA TEMPORADA.

A estas alturas tumblr (oráculo de las relaciones románticas no explícitas entre personajes ficticios) ya daba su veredicto sobre el cuasi romance, y con un final en el que ambas deciden abandonar sus heroicos trabajos momentáneamente, e ir a unas vacaciones privadas al mundo de los espíritus, los comentarios no se hicieron esperar.

Como nos gusta recalcar en ADC, las narraciones culturales son también correlato de nuestro contexto, y la preocupación por la rigidez con la que se representan las relaciones románticas y los roles de género ha sido particularmente visible en el último tiempo. A la polémica por la sexualidad de Daryl Dixon en TWD, se suman las especulaciones por el futuro amoroso de Korra, y aunque la escena final es bastante platónica y algunas podrán incluso alegar cercana a la relación de Frodo y Sam al final de El Retorno del Rey, lo cierto es que es lo suficientemente ambigua como para dejar planteada la pregunta e instalado el tema en un público pocas veces incluido en el debate. Para conclusiones más informadas tendremos que esperar el comic.

La escena de la discordia <3
La escena de la discordia <3

A pesar de ser un tema cómodamente desprovisto de las tensiones políticas que han marcado este último año -pensando especialmente en la crisis institucional de la policía en EEUU-, Korra hace lo suficiente por abrir el camino para tratar el complejo espectro afectivo en el que realmente nos movemos y dejar atrás las obsoletas fantasías heteronormativas que por tanto tiempo han monopolizado los relatos. Basta con scrollear los comentarios de las redes sociales para extraer los ánimos de un debate que no puede continuar invisibilizándose.