Especial: Psicópatas Inolvidables Parte II

Continuamos con nuestro especial dedicado a aquellas mentes que escapan de la norma mostrándonos el otro lado del espejo, ese que no nos gusta mirar. A continuación 5 de los psicópatas más memorables retratados en el espacio del cine.

5. Frank Booth (Blue Velvet, 1986, dir. David Lynch)

Por Geraldy

blue-velvet-1

I have your disease in me now.

Una vida perfecta, en un pequeño barrio perfecto, en alguna provincia de un país perfecto. Un delicado equilibrio que deja de serlo cuando miramos por segunda vez, más allá de las casitas espaciosas, los vecinos amigables y los jardines de tulipanes, cuando miramos las calles agrietadas, la pintura desgastada, las orejas mutiladas. Frank Booth (probablemente el mejor Dennis Hooper) es el polvo debajo de la alfombra, la leche rancia en el fondo del refrigerador, una enfermedad con la que aprendes a vivir. Y Blue Velvet es la perversión incipiente de Jeffrey (Kyle MacLachlan), acechando a Dorothy (Isabella Rossellini) desde el clóset, ni muy cerca ni muy lejos, a salvo en la cuidada distancia del voyerista, del turista que da un paseo por la oscuridad y de regreso, porque puede darse el lujo de no ser más que un pasante.

4. John Doe (Se7en, 1995, dir. David Fincher)

Por Iván

John-Doe-Seven-1

People will barely be able to comprehend it, but they won’t be able to deny it.

En tiempos marcados por la indiferencia frente al dolor, especialmente con el ritmo de vida en las grandes ciudades. John Doe (Kevin -te amamos- Spacey) aparece como un pastor de la terapia de shock, compitiendo por atención en un espacio sobrepasado de estímulos vacios. A los ojos de una mujer enamorada:

…Otro escritor. Tiene un diario de vida, o algo así, pero lo cuida y trabaja sagradamente. A veces me asusta lo inteligente que es – metódico, paciente, siempre pareciera estar tres pasos por delante de ti, pero nunca alza su voz. Me derrite lo calmo que es. Es conservador y proactivo, como te gustaría; detesta la pereza, la avaricia, la gula, el orgullo, la lujuria y la ira – reconoce que de repente es un poco envidioso, pero no podía ser perfecto, ¿o sí?

3. Alexander DeLarge (A Clockwork Orange, 1971, dir Stanley Kubrick. Basada en la novela de Anthony Burgess )

Por Geraldy

alex-delarge-1

Personaje eternamente cosplayado en las noches de Halloween, fetichizado por el merchandising, a la fecha cuenta con diversos cultos a lo largo del mundo, aunque sus feligreses mantienen posturas distintas respecto a su doctrina. Distinto al Alex The Large de la novela de Burgess, el Alex de Kubrick (Malcolm McDowell) habita en un mundo en el que la ultraviolent aparece como un aspecto más de una existencia hiperestetizada. Más que la vileza de un Estado que pretende controlar y normalizar a sus ciudadanos interviniendo sus mentes antes que sus condiciones materiales, y del joven Alex en medio de una disputa política entre dos bandos para los que resulta igualmente inaprehensible, tenemos a un joven que avanza como una fuerza sobrehumana, como una enfermedad indiagnosticable imposible de tratar.

2. .Jack Torrance (The Shining, 1980, dir. Stanley Kubrick. Basado en la novela de Stephen King)

Por Cristóbal

the-shinning-1

 

No, Jack Torrance (Jack Nicholson) no es un psicópata, es un hombre atormentado por el peso del pasado, por la historia que se repite a sí misma en un laberinto del cual es imposible escapar. Jack Torrance es un tipo de clase media que se las tiene que arreglar con lo que le tocó en la vida, con los problemas y las malas decisiones, y es que nada es más difícil que ser artista en pleno siglo XX, producto de su predilección por las artes Jack estudia lenguas, esa mala idea lleva al pobre Jack, un alma sensible y buena por un espiral del horror laboral, en el cual no tiene más opción que aceptar un trabajo de conserje en un hotel cinco estrellas, Jack siente que es la oportunidad de escribir esa gran novela, esa idea con la que sueña -y que lo atormenta- desde pequeño, pero su esposa y su hijo le impiden dedicarse al trabajo, tras esto Jack se ve obligado a hacer lo que sea necesario para lograr terminar su gran obra. Y es que para los verdaderos artistas la creación es un deber, por sobre cualquier otro, incluso la familia.

1. Hannibal Lecter (The Silent of the Lambs, 1991, dir. Jonathan Demme. Basada en la novela de Thomas Harris)

Por Geraldy

hannibal-4

Protagonista de la franquicia de psicópatas más consistente del cine, con una vasta educación y un gusto exquisito, Hannibal Lecter (Anthony Hopkins, aunque no nos olvidamos de ti Mads Mikkelsen) personifica todos nuestros valores ilustrados. Cual flâneur, pasea por las grandes ciudades del mundo sin pertenecer necesariamente a ninguna, hablando un idioma extraño, brutal, honesto, cuyos secretos revela a unos pocos privilegiados con quienes logra establecer una leve cercanía. Aquí Will Graham (Edward Norton en la pantalla grande, Hugh Dancy en la Hannibal de Fuller) y Clarice Starling (Jodie Foster) son sus apóstoles, portavoces de un evangelio en construcción.

Por mostrarnos que el mal permanece con nosotros aún después de una basta instrucción, por derribar el mito moderno de la educación como el remedio a la violencia y la barbarie, por mostrarnos que por el contrario, la brutalidad también puede ser delicada, sublime, lógica, organizada y hermosa es que le cedemos el primer lugar a Hannibal el caníbal.