Estrenos: Gone Girl, Lo Nuevo de David Fincher

Este jueves llega por fin a nuestras salas Gone Girl (Perdida), no sólo uno de los mejores estrenos del año sino también el más grande éxito comercial de David Fincher, a la fecha. Basada en la novela homónima de Gillian Flynn y protagonizada por Ben Affleck y Rosamund Pike como los respectivos señor y señora Dunne, la película se centra en el drama de Nick Dunne luego de la desaparición de su esposa.

Nick Dunne (Ben Affleck) y Amy (Rosamund Pike)
Nick Dunne (Ben Affleck) y Amy (Rosamund Pike)

Soy pro-Fincher. Mis amigos lo saben. Están hartos de saberlo. Pero hay un aspecto de David Andrew Leo que sólo recientemente ha comenzado a florecer a plenitud, y es lo que ha conseguido que mi admiración por él crezca exponencialmente. Como un ávido feminista, estoy fascinado por la seguidilla de tremendos personajes femeninos que ha amasado en el último par de años: Lisbeth Salander (The Girl with the Dragon Tattoo), Claire Underwood (House of Cards), y ahora, Amy Dunne. Mujeres fortísimas, que tensan y derrumban la delgada línea entre la determinación ciega y el ser una perra. Amy (Rosamund Pike, en una actuación que debería asegurarle un puesto en los Oscar 2014) es, según veo yo (y me preparo para recibir tomatazos y lanzamientos de jabones varios) la versión femenina, y más, de Tyler Durden. Hardcore. HARDCORE. Pike y Fincher toman el personaje y lo hacen transitar por el espectro emocional completo, desde una mujer inteligente, delicada y vulnerable, hasta el contenedor humano de toda la maldad del universo.

Rosamund Pike, en una actuación que la hace candidata a varias premiaciones.
Rosamund Pike, en una actuación que la hace candidata a varias premiaciones.

Para muchos, no obstante, el mayor logro de Fincher en Gone Girl es haber obtenido una actuación de verdad de Ben Affleck. Pocos son los que siguen dudando de sus habilidades como director, habiendo entregado éxitos como Gone Baby Gone, The Town, y la multi-premiada Argo, pero los escépticos respecto a sus dotes histriónicas permanecían una amplia mayoría. Quizá lo que Fincher hizo fue simplemente elegir al tipo perfecto para un rol que no guarda demasiada distancia con su contraparte real; Affleck suele ser percibido igual que Nick Dunne, poseedor de un encanto ambiguo, a veces apático, blanco de innumerables juicios mediáticos; una figura que está constantemente tambaleando en las aguas de la opinión pública.

La mezcla de Nick y Amy produce una historia que transita por terrenos tan disímiles como la comedia negra y el thriller detectivesco, el drama marital y el despliegue de todas las obsesiones enfermizas de Fincher, fotografiadas magistralmente por Jeff Cronenweth y musicalizadas por los ya obligatorios Trent Reznor y Atticus Ross. Gone Girl es la hija bastarda, sangrienta y sarcástica de Who’s Afraid Of Virginia Woolf? y Se7en, la película más graciosa del laureado realizador, e indiscutiblemente una de las mejores del año.

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