Estrenos: La Ley Del Más Fuerte

Esta semana se estrena en nuestras salas “La Ley del Más Fuerte” (Título Original: Out of Furnace), el segundo drama escrito y dirigido por Scott Cooper que reflexiona sobre la monótona pero salvaje vida de un grupo de hombres en un pequeño pueblo en Pennsylvania. Protagonizada por Christian Bale, la película narra el espiral de violencia y abandono en el que se desarrolla la vida de Russell Baze y aquellos que le rodean, y el cómo se encuentran entrampados en él.

Russell Baze, obrero alienado.
Russell Baze, obrero alienado.

Un pueblo olvidado entra bajo amenaza de extinción cuando su fábrica más próspera, aquella que ha ofrecido empleos deplorables pero estables a generaciones completas (incluidos el propio Russell y su padre), está a punto de cerrar, es el entorno dentro del cual transcurren las existencias de cientos de personas cuyas historias son tan olvidables como el lugar en el que ocurren. Y aferrándose al presente resistiendo incluso lo inevitable está su protagonista, un hombre aparentemente sin mayores ambiciones que una vida sencilla imitando los pasos de su padre quien debe a su vez luchar por contener las ansias irreflexivas de su hermano menor Rodney (Casey Affleck) y ayudarlo a mantenerse lejos de los problemas.

Con una cámara inquieta que prefiere los planos cerrados para aumentar la claustrofobia, o quizá como correlato de la falta de visión general de sus personajes, con escenarios contrastados y una tendencia a la penumbra Cooper desarrolla el drama de hombres fuertemente determinados por sus limitaciones materiales quienes no obstante, la viven de forma diversa. Mientras Russell parece conformarse con la falta de oportunidades e intentar sacar lo mejor de las peores situaciones, Rodney la niega de lleno, hasta que sus viajes como soldado a Irak lo agotan completamente recordándole el poco control que tenemos sobre nuestras propias existencias, y el tercer hito es DeGroat (Woody Harrelson), aquel que lejos con conformarse ha sabido adaptarse al medio, sobrevivir e incluso gobernar dentro de su metro cuadrado.

DeGroat, badass
DeGroat, badass

Una película bien actuada y coherente con sus personajes, lo que bien puede ser una virtud como un defecto pues, en su concentrarse en el dolor individual y la emocionalidad de sus protagonistas pierde -al igual que ellos- la oportunidad de explotar su contexto. Los traumas de los jóvenes soldados que regresan de medio oriente, la falta de gobernabilidad sobre ciertas aisladas regiones del país y la inequidad del progreso que tiene devastadas a las pequeñas regiones son conflictos severos pero no necesarios, es decir, son factibles de ser superados aunque para aquello claro, los primeros que deben convencerse de su mera contingencia son aquellos que lo padecen y en este sentido, la película se queda en el padecimiento individual de hombres que no perciben su rol en la historia.